Mi primera y ultima ves, secreto guardado

Duración estimada de lectura: 7 minutos

Visitas: 1,360

Este que cuento hoy sucedió hace ya mucho tiempo, en la actualidad soy un hombre de 49 años, divorciado, siempre me he considerado heterosexual, más hay un secreto oculto el cual les quiero compartir, del cual no me arrepiento y en su momento al recordarlo me trae mucha satisfacción. En ese tiempo yo tenía 23 años, llevaba dos años que había salido de mi pueblo en busca de trabajo y estabilidad económica, ya que en mi localidad no había mucha oportunidad de progresar.
Una tarde de viernes como cualquier otra, me encontraba en mi cuartito de vecindad donde rentaba, muy humilde ya que apenas comenzaba a trabajar, eran como las 06:00 pm. Y no tenia nada que hacer, así que decidí salir a caminar por el centro, anduve por una hora mas o menos, dando vueltas hasta que me encontré con dos compañeros de mi trabajo Pablo y Ricardo.

Pablo era un chavo mas o menos de mi edad, alto como de 1.80 de estatura, delgado, mas bien flacucho, muy simpático y alegre, Ricardo un poco mayor que nosotros por un par de años, un poco mas serio, chaparro y moreno. Estuvimos platicando un rato y como hacia un poco de calor, decidimos ir a una cantinita que frecuentábamos a tomar unas cervezas, hay estuvimos hasta más o menos las 11:00 pm hora en la cual serraban el lugar, por lo que decidimos seguirla en mi cuarto que rentaba, pasamos a una tienda y nos surtimos de más cerveza.

Al llegar, puse música y continuamos bebiendo, cerca de las 02:00 am se nos terminó la cerveza y saque una botella de tequila que tenia guardada, pero Ricardo ya no quiso seguir con tequila, por lo que decidió que ya se iba a su casa, comenzando a beber el tequila directo, sin refresco o agua, así estábamos entre platica y risas, para lo cual ya estábamos muy tomados tanto que nos tambaleamos cada que salíamos al baño, hasta que vaciamos la botella, Pablo se levanta y sale del cuarto directo al baño, yo me quede esperándolo por un rato, como no regresaba me imagine que ya se había ido a su casa, así que decidí salir a orinar para ya acostarme a dormir, pero al llegar al baño, me di cuenta que ahí estaba Pablo, tirado en el piso, aun lado de una tina, de la cual con una jícara se estaba empapando de agua, lo ayude a levantarse con mucho esfuerzo ya que estábamos muy tomados y lo lleve de nuevo al cuarto totalmente empapado.

Lo senté en una silla y salí nuevamente orinar, cuando regrese para mi sorpresa, Pablo estaba totalmente desnudo, se había quitado la ropa mojada, por lo que lo ayude a ponerse de pie para recostarlo sobre la cama, saque algo de ropa seca para prestársela, pero cuando se la di ya no podía ni con su alma, así que quise ayudarlo a cambiarse, comencé a ponerle una trusa, me costaba mucho trabajo subirla, quedando atorada a media pierna, fue el momento en el que puse atención a su cuerpo, sin ser muy musculoso, tenia un cuerpo firme y algo marcado por el ejercicio, baje mi mirada y entre las piernas tenia una verga de un muy buen tamaño aun en estado flácido, una sensación de morbo y excitación comenzó a recorrerme, mi mirada no se podía despegar de aquel lugar, lo pensé por un rato y decidí tocársela, muy cuidadosamente con ligeros toque en un principio, la rose con mi mano, el no daba indicios de incomodarse, al contrario se acomodaba para que siguiera haciéndolo, ya mas confiado, la tome por completo en mi mano y comencé a masajearla, poco a poco fue tomando mayor volumen, en un momento, el me tomo la mano y comenzó a guiarme para que lo masturbara con movimientos de arriba a bajo, el recostado sobre la cama y yo hincado a un costado disfrutando de la sensación de tener ese pedazo de carme en mis manos, por un momento me soltó la mano y de forma instintiva esforzándose un poco me tomo de la nuca para guiarme a que se la mamara acción a la que no opuse resistencia, abrí mi boca y me deje llevar por el momento, para ese momento su verga estaba totalmente erecta si que me fue fácil comenzar a succionar su glande chupándolo como una paleta y recorrer todo su tronco con la lengua y metiéndome en la boca cada uno de sus huevos, nunca lo había hecho pero en ese momento me sentía todo un experto.

Estaba yo inmerso en lo que estaba haciendo hasta que en un momento siento que el se reincorpora para sentarse en la orilla de la cama ya con los ojos abiertos pero sin dejar de tomarme por la nuca para que continuara mamándosela, yo solamente serré mis ojos y continue con mi tarea, así estuve por unos minutos más, para lo cual el se levanta y solo me dice que me quite la ropa, así que yo le obedezco y me quedo totalmente desnudo, me toma de los hombros u me inclina sobre la cama dejándome con el culo hacia arriba, me abre las piernas y me empieza a nalguear y a sobarme el ano con su mano y luego con un dedo, escupiendo en el para meterme poco a poco los dedos, así estuvo un buen rato escupiendo y metiéndome un, dos y hasta tres dedos, a mí me dolía mucho pero el no paraba, pero poco a poco fue dilatando mi ano, en un momento sentí como el comenzaba a tallarme la punta de la verga en el ano y la sensación era riquísima, hasta que comenzó a presionar poco a poco para metérmela, batallo un poco pero al fin logro que entrara la cabeza, un fuerte dolor me invadió, pero el no me soltaba de la cadera, poco a poco fue empujando y yo comencé a sentir como me invadía por completo hasta chocar con mis nalgas, de manera suave fue sacándola y luego metiéndola nuevamente, hasta que poco a poco me fui acostumbrando a su verga dentro de mí, cuando se dio cuenta de que ya era más fácil la penetración fue acelerando el ritmo por unos minutos, hasta que sentí como se aferraba a mi cadera y me la empujo por completo, en ese momento sentí sus pulsaciones, señal de que me estaba inundando mi ano de semen, dejándose caer sobre de mí, para así quedarse quieto por unos instantes, luego se levantó, se vistió y se fue sin decir nada, dejándome a mí, ahí aturdido sin saber que hacer, así me quede lo que restaba de la noche, con conflictos internos, pensando en lo que había pasado y con un ardor de culo.

Nunca mas hablamos de lo sucedido, ni se volvió a repetir, pero para mí, después de un tiempo intenté olvidarlo y dejar que la vida siguiera su ritmo, poco tiempo después el salió de la empresa y jamás lo volví a ver, solo me dejo con el recuerdo y el secreto mas escondido de mi vida.

👉 ¿Te gustó este relato? ¡Compártelo! ✨

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *