Lección de sexo. Ahora con mamá

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Después de haber follado con mi hermana, me planteé como nuevo objetivo mi madre. Desde aquella conversación con mi hermana, no dejé de pensar en como seducirlas.
Como comenté en el relato anterior, en casa no había pudor, pues íbamos en ropa interior por la casa, aunque nunca nos vimos desnudos, eso si era tabú.
Una mañana, bajé a desayunar y vi a mi madre en la cocina, en ropa interior blanca. Nunca la había mirado como mujer, solo como mi madre, pero desde la conversación, mis pensamientos cambiaron. Me quedé un rato observando su cuerpo. Tetas firmes, vientre plano, y un buen culo respingón.

.- Y… Buenos días mamá.
.- M… Buenos días nene.

Me acerqué a ella, la abracé por detrás, pegándome más que otras veces, y le di un beso en la mejilla. Ella reaccionó dando un pequeño brinco, pero no dijo nada, aunque tubo que sentir mi polla pegada a su culo. La mañana pasó con normalidad. Ella pasaba de un lado a otro, mientras limpiaba la casa, y yo miraba su contoneo cuando pasaba. A medio día llegó mi hermana, que había pasado la mañana con su novio. Me dio un pico en los labios, sin que se diera cuenta mi madre y se sentó a mi lado en el sofá. Yo estaba en bóxer y con una erección por ver a mi madre en ropa interior. Despues de almorzar, mi hermana se fue a su habitación y yo me quedé ayudando a mi madre a recoger los platos. Cada vez que podía me rozaba con ella, sin reacción por su parte. Es más, creo que empezaba a gustarle, pues a veces movía su culo cuando sentía mi polla.
Una de esas veces, me quedé más tiempo pegado a ella y soltó un pequeño suspiro. Me envalentoné y le besé el cuello suavemente. Ella echó la cabeza hacia atrás y aproveché para poner una ,ano en su teta derecha, jugando con su pezón por encima del sujetador, sin oposición por su parte, por lo que seguí acariciándolo mientras seguía besando su cuello.
Ya no había marcha atrás, bajé mi mano a su coño, metiéndola por las braguitas, y lo noté mojado. Le comencé a acariciar con mi dedo el clítoris y ya gemía sin parar. Le di la vuelta, la besé en los labios, respondiendo al beso, la subí a la encimera y echando a un lado las braguitas, comencé a pasar mi lengua por sus labios vaginales, mientras ella no paraba de gemir. Me bajé mi bóxer y antes de que se diera cuenta metí la mitad de mi polla de un solo empujón. Ella soltó un gritito entre sorprendida y placer, y otro cunado se la metí entera en un segundo empujón. Ya no había marcha atrás, la follaba lentamente, mientras besaba y chupaba sus tetas, despues de quitarle el sujetador. Poco a poco aceleraba el ritmo, hasta que apretando mi polla con su coño y arqueando la espalda, soltó sus flujos sobre mi polla empapándola y gimiendo. Yo me corrí al sentir sus flujos y como me apretaba con su coño. Nos besamos de nuevo, nos recompusimos y ella siguió con sus labores como si no hubiera pasado nada. Yo me fui a mi habitación.
Por la tarde, bajé y estaban mi madre y mi hermana en el sofá viendo un programa. Las saludé, y me senté en el sillón.

.- M… Tenemos que hablar.
.- Y… ¿Pasa algo?
.- M… Ya me ha contado tu hermana lo que pasó entre vosotros y yo le he contado lo de esta mañana.
.- Y… Lo siento, no lo pude evitar.
.- M… Te aprovechaste de la situación cuando escuchaste nuestra conversación.
.- Y… Es verdad, me he aprovechado, pero vosotras tampoco lo impedisteis.
.- M… Tienes razón, no lo impedimos, por eso te pedimos que sea nuestro secreto y que igual se repite, pero siempre seremos nosotras las que te buscaremos.
.- Y… Estoy de acuerdo. No os buscaré, os esperaré que queráis tener sexo.
Terminada la conversación, nos dimos un beso en los labios y cada uno nos fuimos a hacer nuestras cosas.
Esa noche, mi hermana entró en mi habitación, se quitó la ropa interior y se metió en mi cama. Estuvimos follando casi toda la noche. Por la mañana se fue a su habitación y al rato entró mi madre, cuando mi padre se fue a trabajar. Se desnudó, se metió en mi cama y follamos durante dos horas. Se vistió y salió para hacer el desayuno. Yo me duché y salí para desayunar. Me besé con mi hermana y mi madre y pasamos la mañana como si nada.
Una mañana hicimos un trio, pero eso lo contaré en otra ocasión.

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Sevilla1972
Sevilla1972
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