Soy travesti de closet mi primera vez siendo hembrita

Duración estimada de lectura: 4 minutos

Visitas: 1,195

Hola, saludos. Soy un travesti de closet, mi nombre de nena es Nohelia. Soy de Venezuela, tengo 46 años.

Mi relato: por allá en los años 90 yo siempre estaba en casa de una tía. Ella tenía hijas y hijos. Un día estaba yo sola y vi la ropita de mis primas y las probé, me las puse y ahí nació Nohelia.

Un día estaba sola modelando y de repente llegó un primo mayor que yo, me lleva 30 años por delante. Yo me asusté y él dijo: “Tranquila, primita, no sabía esos gustos tuyos, pero no le diré a nadie. Cuando estemos solos, vístete de nena”.

Años después yo tenía 18 y estaba en casa de mi tía y llega mi primo. Como ya era mayor de edad, me invita a tomar unas cervezas. Nos fuimos a un bar y todo el momento fue normal, como primos. Eran las 12 de la noche, él me dice: “Ya es hora de retirarnos”. Compró una botella de ron y nos fuimos.

Llegamos a la casa de tía, la casa estaba sola. Nos acomodamos en la sala a tomar el ron. Ya al pasar una copa, mi primo me dice: “Estamos solos, vístete de nena y sé libre, síii”.

Fui al cuarto de mis primas, me animé, me puse un hilo negrito, un body negro muy ajustado, una mini falda blanca, medias panty negras y unos tacones. Me maquillé. A la media hora salí y él dice: “Guau, qué guapa”. Me senté en el sofá, crucé las piernas y él me sirvió un trago. Encendí un cigarrillo y siguió la conversación. Luego, como a las 2, él pone música, coloca una balada y me saca a bailar. En un momento él me besa y me encantó. Me dijo: “Tú me gustas, quiero tener algo discreto contigo”. Yo: “Wowww, síii, me gustaría”.

Acercó su boca a mi oído y me dijo: “Quiero que esta noche seas mía y yo ser tu hombre”. Mi piel se me puso de gallina y le dije: “Síii, yo quiero”.

Él empezó a besarme el cuello y los oídos, me metió la lengua en ellos y, diferente, me besó la boca a lengua, y a manosear mis nalgas. Me encantaba, yo toda nueva en eso me dejaba llevar. Él me toma mi mano y me la lleva a su miembro, lo tenía afuera, y empiezo a masturbarlo mientras él me besaba.

Me baja y veo ese lindo pene grueso, largo y cabezón. Lo beso, lo lamo y me lo llevo adentro, y se lo chupo como 15 minutos. Él me levanta y me lleva al sofá, me baja las pantis y me pone sobre el sofá en cuatro, sube mi falda, el hilo lo hace a un lado y empieza a lamer mi ano. Metió un dedo y me dolió. Me dijo: “Te duele?”. Yo: “Sí”. “Bueno, aguanta, ahí va mi pene, tranquila, te la voy a meter suave”.

Metió la cabecita y el dolor empezó, pero dije: “Voy a aguantar”. Fue metiendo suave hasta que sentí su pelvis en mis nalgas. Dije: “Está todo adentro, a gozar”. Pues él empieza a bombear suave, el dolor iba pasando y más el placer. Como a los 5 minutos él me tomó de los hombros y empezó lo bueno: a bombear duro. El placer que sentía era muy sabroso.

Luego él paró, sacó el pene, se sentó en el sofá y me dijo: “Siéntate sobre mí y salta”. Eso me encantó, un placer sabroso. Yo cabalgaba y él me daba caricias y besaba mi cuello. Así como 15 minutos, me agarró duro y me levantó a él y pum, toda su leche dentro de mí. Muy rico sentía esa leche y el palpitar de su pene. No dejó que me levantara hasta que su pene se durmió. Luego me levanté y me dijo: “Lávate el ano y ven”.

Me lavé y fui al sofá, me llenó una copa, me daba besos conversando. Como a las 5 digo: “Vamos a mi cuarto” y huy, pasó otra vez.

Si te gustó mi relato te cuento lo que sigue y mis otros relatos…

👉 ¿Te gustó este relato? ¡Compártelo! ✨

2 comentarios

  1. Me encantó el.relato.!!!. Esa primera vez es inolvidable, sea por el placer, el dolor o.la emoción de sentirse hembra.
    Espero nos cuente otras vivencias.. Besos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *