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Este es mi primer relato,me gustaría empezar con algo que experimente por primera vez con mi esposa, ya que fue demasiado excitante para ambos, hemos hecho muchas cosas estos últimos años pero me gustaría empezar por esta.
Tengo 28 años de complexión mediana, ni muy alto ni muy bajo, la tengo de un buen tamaño según me han dicho, mi esposa es 10 años mayor, igualmente de complexión mediana, un poco más pequeña que yo, con pechos grandes y redondos, sus pezones son oscuros,grandes y carnos proporcionales a sus tetas, una cintura perfecta para ser sostenida, un trasero firme, no muy grande pero suficiente para disfrutarlo al máximo. Hemos tenido sexo de varias maneras, todas muy ricas, pero me concentraré en esta en especial, todo comenzó en una charla caliente por la tarde, comenzamos a discutir que por la noche lo haríamos a lo que ella me preguntó si me habían chupado el culo antes, le respondí que nunca, pero que me gustaría; con esa idea al bañarme depile todo el bello que tenía en mi trasero, siempre me he depilado mi verga, pero debido al lugar no lo hago con mi culo, pero en esta ocasión me quite todo por delante y por detrás. Llego la noche y después de penetrarla de perrita, de lado y en varias posiciones más, nos acostamos un poco para descansar, a lo cual ella me preguntó que que me gustaría que me hiciera, le respondí que lo que me había dicho, que me chupara el culo, me dijo que me pusiera en cuatro, ya que era mi primera vez en esa posición yo solo me incline, ella corrigió mi postura, con sus manos tomo mi cabeza y la puso sobre el colchón, aunado a esto abrió mis piernas, dejándome justo empinado con el culo arriba, me tenía justo como ella quería, comenzó escupiendo sobre mi ano, moviendo sus dedos para embarrar bien la saliva sobre el, luego empezó con su lengua a lamerme el culo mientras que con una mano tomaba mi verga y la masturbaba,fue una sensación demasiado deliciosa y excitante, ya que todas las veces anteriores teníamos el papel contrario, pero está vez era lo opuesto, ella me dominaba, me tenía como ella quería, y yo allí empinado a su merced, disfrutando de cada movimiento con su lengua. Luego de 10 minutos ella se levantó, apretó mis nalgas con dos manos, y me dijo:
-puedo meterte el dedo
Yo excitado asentí con la cabeza. Se levantó y fue al cajón por un lubricante y unos condones, se puso el condo en su dedo medio, embarro lubricante en mi culo y procedió a ir metiendo poco a poco su dedo. Al principio fue doloroso e incómodo ya que era la primera vez que alguien hacía eso, pero la excitación de ser dominado me permitió seguir allí dándole mi trasero; ella gemia y su cara era de total placer, se veía que disfrutaba, cada vez lo metía más y más profundo hasta que todo su dedo término dentro de mi, me daba nalgadas, tomaba mi verga y la masturbaba, así estuvimos por 15 minutos hasta que lo saco, me limpio y se puso en cuatro para que ahora yo le diera de perrita. He de admitir que no fue placentero ya que me dolió todo el tiempo, aunq la excitación de ser dominado fue increíble, suficiente para que después le pidiera hacerlo otra vez.
La segunda vez que lo hizo estábamos de viaje, cenábamos tarde, el lugar estaba casi vacío, y pudimos tener otra charla erótica, a lo que le dije que me encantó la vez que ella me dominó, la sensación de que ella haría todo lo que quisiera conmigo era única, por lo cual acordamos que esta vez, llegando al hotel ella sería quién mandará. Una vez allí, ella se sentó en la cama, me ordeno quitarme la ropa, empecé por mi camisa, zapatos, pantalón, ya que solo tenía mi boxer me hizo una seña de que me acercara, lo hice, con sus manos comenzó a tocar mis pechos, mi abdomen, mis piernas, apretó mis nalgas y tocó mi verga sobre el calzon, me lo quité y solo la veía, como alguien que desea algo pero quiere disfrutar cada momento; me pido que me recostara en la cama, viéndola como se quitaba la ropa, empecé a masturbarme ya que así lo pidió, una vez ella desnuda subió a la cama, tomo mi pene y comenzó a jalarlo, abrí mis piernas y ella se sentó en medio, tenía justo mi verga y mi culo frente a ella, comenzó a golpearme mis huevos, ya que eso me excita y también a ella, golpeaba una y otra vez, luego le daba cachetadas a mi verga, la tomaba con una mano y con la otra la golpeaba, se inclinaba para chuparla pero esas mamadas tan ricas venían acompañadas de mordidas, me mordía el glande, me mordía el tronco del pene, y me mordía los huevos también, era una mezcla de bofetadas y mordidas sobre mi verga, luego levantó un poco mis piernas, escupió su mano y lo unto sobre mi ano, sabía lo que seguía, y así fue, metió su dedo, ahora me penetraba y masturbaba con cada mano, igual no dejo de bofetear mi verga y mis huevos mientras me penetraba con su dedo, está vez ya no senti dolor, sino todo lo contrario, siguió así hasta que de la excitación de ser penetrado y ser golpeado en la verga de una manera tan excitante, me corrí, fueron chorros de semen los que saqué.
Por último, en esta ocasión estábamos en casa, en la noche haciéndolo, pero está vez sín pedirlo, ella ahora me dominaba, cada vez que me montaba tomaba mis brazos con las suyas, poniéndolos sobre mi cabeza, para que no pudiera hacer nada más que penetrarla con mi verga mientras ella saltaba en ella, empezó a jugar con su lengua, lamía mi cuello, bajaba a mis pechos, los lamía y mordía, lamía mis axilas, lamió todo lo que la posición en la que estaba la dejaba, después de un rato así, me dijo
-quiero meterte mi juegue, me dejas?
Era un plug que hacía tiempo compramos. Se levando y fue por el junto con lubricante, me puse en la posición que la primera vez lo había hecho, ella solo hacía sonidos de placer, me nalgueaba, me apretaba mi verga, hecho lubricante sobre mi y comenzó a meterlo y moverlo, puso su vagina en mis nalgas, simulando que me penetraba con su pene, para este momento yo ya no ponía resistencia, mi ano estaba relajado por lo cual el juguete entraba sin problema, pero debido a esto se medio de más, casi al grado de meterse totalmente, lo saqué, ella sabía que si seguía dándome así al final si se metería por completo, pero aun quería seguir dándome, así que se paró saco su dildo y me dijo que ahora sería con ese, por obvias razones era más grande y ancho que el plug, pero no me importó ya que para ese momento ambos estábamos muy calientes; le puso lubricante y empezó a meterlo, este por el tamaño era más difícil que entrara, pero ambos hicimos que se pudiera, me tomaba de la cintura o de las manos, lo que fuera que le diera apoyo para poder darme en cuatro, llego en momento en que me entró todo, siguio por unos minutos más, hasta que ahora me pidio ser penetrada. El como me la cojo se los contaré en otras ocasiones, ya que está solo trato de comoi esposa me penetró
Espero le haya gustado, si es así cómenten y háganme saber si les gustó mi relato y que más les gustaría saber

Me encantó tu relato porque describes otro tipo de placer en pareja. Soy adicta al sexo anal. Luego de una rica cogida , me gusta mucho sentirla en el ano. He tenido sexo con un hombre que cuando le acarició el ano suspira. Y me he atrevido a penetrado con un dedo ( la primer falange del dedo mayor. ). Eso lo enciende y me ha dado terrible y violenta cogida anal..
Le gusta a tu esposa brindarte el ano ?
Besos
Hola. Soy una chica por elección ( 24 ) leí tu relato junto a mí novio ( 49 )..Nos gustó mucho.. Aveces, estando él boca abajo. Me siento sobre sus muslos. Abro sus nalgas y toco su ano con mí pequeño pene. Luego me pone en cuatro y me castiga por mí travesura. Me ensarta a fondo con su miembro bastante grueso hasta llenarme de semen.