Sexo con una desconocida de Facebook

Déjenme que les platique un encuentro que tuve hace dos años más o menos.

Estaba buscando un reloj en el Marketplace y lo encontré en el perfil de una chica llamada Ivonne, la contacté y todo. Acordamos la entrega en su local porque me dijo que también vendía joyería y una vez la asaltaron, y para ella era más seguro así, aparte su local no quedaba lejos de mi casa (como 15 minutos en auto) así que fui.

Llegué al local, que más bien era el garage de su casa, me recibió muy amable y me invitó a pasar.
—¿Se te dificultó llegar?—. Preguntó con gusto.
—No, de hecho he pasado por aquí, bueno, de lado de Las Torres.
—¿En serio? ¡Qué padre! Tengo más relojes aparte del que viste y si compras dos te puedo hacer un descuento, espérame aquí voy por ellos.
Me gustó de entrada; alta, de piel pálida, cabello castaño y ondulado.

Regresó con los relojes. Me hice wey viéndolos, me los probé varias veces mientras le hacía plática. Me dijo que tenía 23 años, que estudió Administración, que le gustan mucho los Deftones y que vivía sola. Rápidamente agarramos confianza igual porque ella es muy extrovertida y respondía a preguntas random que yo le hacía.
—También tengo bazar de ropa, zapatos, cosillas en general, ven.
Entramos propiamente a su casa, específicamente a un cuarto en donde había un ropero, varias cajas grandes de cartón y un sofá.
Me llamó la atención una caja que estaba llena de zapatos de dama: flats, tacones de varios tipos, sandalias…
—¿Todos esos zapatos son tuyos?
—Unos son míos y otros eran de mi hermana, por la carrera que estudiamos, mi hermana es abogada, a veces teníamos que ir formales pero ahora ya no los necesitamos y por eso los vendemos, si tienes hermanas o novia puedes decirles que los vendo.
—No tengo novia tal vez a mi hermana le interesen algunos.
—Ahí está, puedes decirle que los vendo.
—¿Me vas a dar comisión si los ofrezco? jeje.
—Si vendes por los menos 5 pares sí.
Ambos nos reímos.
No podía dejar de mirarla; tenía unos jeans ajustados que resaltaban sus nalgas grandes y paradas, una playerita negra de tirantes y unas havaianas negras que dejaban ver sus hermosos pies pálidos y sus uñas pintadas de negro, pero lo que más me gustó fue su sonrisa coqueta e inocente.
—Creo que te debes ver muy guapa con tacones.
—¿En serio lo crees?—. Bajó la mirada hacía sus pies.
Caminó hacia la caja de zapatos y sacó unas zapatillas negras cerradas, se quitó las sandalias y se puso las zapatillas, dio una vueltecita como si estuviera modelando un vestido.
—¿Cómo me veo?
—Muy linda, formal.
—Estas me las ponía para los exámenes.
Fui hacia la caja y saqué unas zapatillas doradas con tiras que vi desde que entré al cuarto.
—Me gustan más estas—. Con la mirada le di a entender que se las pusiera.
Se sentó en el sofá para ponérselas con calma. Dio una vueltecita más sensual que la primera.
—¿Te gustan?—. Dijo con una voz muy sexy.
—Me encantan.
La tomé por la cintura, la acerqué a mí y la besé.

La acosté en el sofá, quedé encima de ella pero no dejando caer mi peso para poder acariciar sus piernas.
Le quité delicadamente las zapatillas, empecé lamiendo el dorso y por entre los dedos de su pie derecho, tomé una zapatilla y la lamí por dentro al tiempo que ponía sus tobillos sobre mis hombros.
—¿Qué haces?—. Dijo un poco desconcertada.
No respondí, tomé su otro pie y besé cada uno de sus deditos dando pequeñas lamidas, luego seguí con su planta calientita y un poco áspera, tenía un sabor saladito y a tierra. Ella me miraba con extrañeza y a la vez excitada. Continúe con su otro pie.
Tuve una erección claramente visible, no me importó y seguí adorando sus pies, recorriendo con mi lengua desde su talón, que es en donde tiene más cosquillas, hasta sus dedos, mientras ella gemía y con su otro pie me acariciaba la entrepierna.
Tomé ambos pies y me los restregué en la cara, Ivonne gemía más fuerte.
De repente se levantó.
—¿Solo me vas a lamer los pies?
—No madame.
—Ven—. Me tomó del brazo con fuerza y me llevó a su habitación.
Se quitó la playera junto con el sostén y los lanzó al piso, pude admirar mucho mejor sus tetas redonditas.
Le quité los jeans, tenía un bonito cachetero de encaje, me arrodillé y comencé a besar y lamer sus muslos, a dar pequeñas mordidas en sus pantorrillas y besar los dedos de sus pies.
Tuve una hermosa vista de su cuerpo desnudo antes de que me hiciera una señal para que me levantara.
Ivonne me desabrochó rápidamente el pantalón, fue directamente hacia mi verga y empezó a chupármela, después se levantó y terminó de desvestirme.
Me tiró en la cama y se subió en mí. Me inmovilizó y comenzó a cabalgarme, se movía deliciosamente y gemía con los ojos cerrados.
Después de que ella tuvo un orgasmo cambiamos de posición, se acostó en la cama y me hice una paja con sus pies. Luego bajé a su cosita, sus labios delgados y rositas me invitaban a comérmelos, ligeramente pasé mi lengua sobre ellos y ella se retorcía de placer. Me jaló hacia ella con sus piernas y continuamos teniendo sexo hasta la noche. Terminó dejándome marcas de mordidas en el pecho y cuello.

Al final no compré el reloj pero sí sus zapatillas doradas y unos flats color plata, las havaianas negras me las dio como un recuerdo de aquel día.
Le mandé un mensaje dos o tres días después de aquel encuentro y me dijo que era la primera vez que tenía sexo con un vato que le gustan las pies pero que había sido una linda experiencia.
Seguimos escribiéndonos y a veces nos vemos para hacer cositas.

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AngelDangler
AngelDangler

Nobody fucks with the Angel.

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