Otra aventura con mi prima ii
Les voy a contar otra de mis aventuras junto a mi amada prima, después de nuestro primer encuentro siguieron muchos mas. Como ya finalizaban mis vacaciones debía tomar un micro que me llevara a mi destino final en la ciudad donde ella vivía. Por supuesto que me adelante a la fecha para poder disfrutar mas tiempo con ella, al llegar me asegure que dormiria en su habitación, tenia allí dos camas, una matrimonial y una cama chica, cenamos en familia y ella se adelanto para ir a dormir, yo quede con mis parientes charlando un rato mas para no levantar sospechas, cuando ingrese a su habitación empece a desvestirme y la escucho decir …ni se te ocurra acostarte solo…fue suficiente para encender la pasión, me arroje sobre ella besándola, nuestras lenguas se juntaron, sentía sus pezones duros sobre mi pecho, ya estaba casi desnuda esperándome, solo tenia un tanga de color crema totalmente empapada, me dirigí lentamente hacia su conchita, sabia lo que debía hacer, apenas la corrí hacia un costado y me dedique a comérsela, besos, caricias con la lengua, chupones fuertes, y mamar su clítoris… empujaba mi cabeza agarrandome con fuerza de los pelos para que no me separe, tuvo varios orgasmos, me empapo la cara con sus jugos que dulcemente me fui bebiendo.
ella bajo a mamar mi pene, lo hacia con dulzura, pero muy caliente hasta que se subió y empezó a cabalgarme, contrae sus piernas, su cola quedaba a mi merced, por lo cual aprovechaba y jugaba con mis dedos en su cola, en su rico culo, parecía orinarse, mordía sus labios para no gritar, acabo una y mil veces, descansamos un ratito mientras bebíamos una cerveza que lleve a escondidas, se llenaba la boca y la pasaba a la mía, caían por sus hermosas tetas, me calentaba a mas no poder, aproveche teniendo los labios frios de darle un buen y largo beso negro, gemía, se retorica de placer, hasta que me pidió la penetre por ese espectacular y rico culo, lo hice, sentía mientras entraba y salia ese inconfundible olor a caca que lejos de darme asco me calentaba mas, repetía entrecortadamente que le estaba partiendo el culo pero le encantaba, acabe adentro, cuando nos repusimos me pidió que la limpie sacándose su tanga, lo hice despacio mientras volvía a chupar su conchita enloqueciendola hasta que practicamente se orino en mi boca, no deje escapar una sola gota de su néctar, nos dormimos abrazados, oliendo a sexo. Al despertar en la mañana seguimos en silencio con otra entrega de sexo, esta ves ella desayuno leche con su boquita. Ese día ingreso la hermana a la habitación, yo ya había pasado a la cama en la que debía dormir, ella vio en el piso el tanga de mi amor y le reprocho por ser descuidada, sin imaginar que la habíamos arrojado llena de leche y caca, quizás se dio cuenta pero guardo silencio, esa tarde subi al micro con la promesa de volver pronto.
Autor: Fabian
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