Una hermosa chica con un cuerpo perfecto
Visitas: 21,584
Al levantar la cabeza, pude ver por qué Manu estaba de repente tan excitado? La pareja de al lado había terminado de poner sus toallas y habían comenzado a desnudarse para tomar el sol.
Nosotros, al no estar acostumbrados a eso, nos quedamos mirando callados durante unos segundos. Incluso creo que se dieron cuenta de que los mirábamos con cara de extrañados, pero no pareció importarles lo más mínimo y siguieron a lo suyo. Echándose también crema y hablando.
No me extrañaba que Manu estuviese tan embobado ya que he de reconocer que la chica tenía un cuerpo perfecto. Un pecho grande y firme, una cintura fina y un culo bastante prieto. Un cuerpo que aun estando a unos 10 metros podía verse bien definido. Pero ella no era la única que tenía buen cuerpo, ya que al levantar la cabeza y ver a su chico con esa gran polla quitarse el bañador, me encendió por dentro más aún de lo que estaba con aquella situación, en una playa nudista y con dos hombres bastante atractivos. El cuerpo de aquel chico no era normal, tenía una gran espalda, algo que siempre me ha puesto muy cachonda en los hombres, y un gran tatuaje de un águila en la espalda que para mí, lo hacía aún más atractivo.
Manú se tiró un buen rato untándome crema en la espalda, más de lo que solía tardar, cosa que no me molestaba aun sabiendo que realmente estaba mirando de reojo a esa chica. Y es que Manu es un salido, cosa que nunca ha ocultado y que a mí siempre me ha encantado.
Al terminar de untarme crema, Manu me dijo en voz baja que qué me parecía esa pareja que había llegado, a lo que respondí con picardía que el chico no estaba nada mal. Manu se rió y me respondió entre risas que la tenía casi tan grande como él y que además su novia no estaba nada mal.
La pareja, a diferencia a nosotros, parecía estar a solas en aquella playa. Ni si quiera nos habían mirado, y hablaban entre ellos como si estuviesen solos allí, sin importarles nada más. El chico se tumbó boca arriba sobre su toalla y yo no podía dejar de mirar hacia su enorme polla recostada a un lado sobre su muslo izquierdo. Es cierto que Manu la tenía casi igual de grande, pero esa polla era algo más gorda y podía verse perfectamente que empalmada debía ser todo un lujo tenerla dentro.
Manu y yo estábamos aún con nuestro bañador y bikini ya que nos daba corte desnudarnos delante de otra pareja, y más estando tan cerca de ellos. Sería la primera vez que haríamos algo así. Nos pasamos un rato como si nada, tomando el sol y hablando de cómo nos sentíamos allí en aquella playa nudista.
Autor: Manu
