Ejercicio militar como yo queria

Hace tiempo me saludó alguien en una pag gay y me dejó su msn, lo agregué y días desps lo encontré al msn y conversamos, lo noté serio y correcto y eso me agradó, luego de 1 hora de conversa me sorprendió diciéndome que era oficial del ejército y que buscaba alguien reservado como yo y me citó para vernos la tarde del día sgte. Estuve puntual y me acerqué al puesto de periódicos, punto de encuentro, allí ví un tipo de unos 40, con gorra, lentes oscuros, chompa y pantalón beige, era él, me acerqué y él de inmediato se sacó los lentes y me saludó con una sonrisa, que no olvidaré, en su muy masculino rostro, me miró de arriba a abajo y me volvió a sonreir. Me invitó un café en un lugar cercano y confirmamos en la conversa en persona la mutua seriedad y me dijo para ir a un telo que el conocía. Entramos sin problema, ya en la hab lo abrazé respondiéndome él con un beso muy dulce que a los 10segs se hizo apasionado, las lenguas se enredaron, saboreé su saliva, me mordió los labios, y nos abrazamos con fuerza. Al rato le dije que iva al baño a orinar y que se ponga cómodo. Al salir él estaba echado de barriga sobre la cama solo vestido con un calzón blanco muy pequeño, me sorprendí pero no dije nada y me empezé a desvestir deleitándome con la visión de su cuerpo fuerte, proporcionado, de nalgas paradas y piernas algo velludas. Al terminar de desvestirme mi verga estaba fierro y babeando. Despacio me encimé sobre su cuerpo, mi pecho en contacto con su espalda, mi boca besando su nuca y orejas, levanté el calzón para que mi verga contactara entre sus nalgas y un calor delicioso la abrigó, me quedé así quieto sintiendo nuestros cuerpos en contacto desde los pies. Luego besé su espalda bajando hasta el coxis, sus piernas y sus pies calientes, él gemía despacio pero rítmicamente y de frente dirigí mis manos a sus nalgas y las acaricié, y lentamente quité el calzón dejando a mi vista su culo poderoso que besé y mordisqueé suave, abrí sus nalgas y estampé un gran beso en su ano caliente haciéndolo gemir fuerte, eso me excitó mucho y como loco le sopeé el culo, él gemía también de placer y su ano latía en mis labios gozando yo de su sabor y calor, estuvimos así muchos minutos hasta que sentí que mi verga ya no daba mas y palpitaba fuerte, entónces la embadurné con harto lubricante y dirigí mi fresón a besar su esfinter una y otra vez hasta que no aguanté mas y empujé suave sintiendo su ano muy suave, caliente y ajustado, era el paraiso! y me quedé quieto queriendo hacer eterno el momento pero él pronto impelió sus nalgas a mi pubis varias veces hasta que mi gorda verga entró toda y exclamó -q rico! siento tus pendejos en mi ano!- sin salir de su ano me acomodé bien sobre su cuerpo, cada cm de su piel en contacto con mi cuerpo, hasta nuestros pies en roce, mis brazos abrazando sus hombros, y empezé a bombear su ano con mi verga, lo estaba poseyendo y era un placer total, por momentos él estiraba la cabeza hacia atrás y gemía mientras su mano presionaba rítmicamente mi antebrazo delatando su placer. Pero mi gran placer era la sensación intensa que daba su ano a mi grueso pene, tanto que por ratos yo me tenía que detener en seco para controlar la eyaculació que sentía venir. Me detuve así algunas veces hasta que un placer delicioso sentí nacer en mis pies, luego pasó a mi cerebro y de inmediato a mi verga y empezé a vacearme abrazandome fortísimo a él, yo sentía que chorro tras chorro mojaban su ano y ambos gemimos, temblamos, nos desesperamos en el éxtasis. Luego quedamos quietos, relajadazos, pero mi verga aún latía y su ano también, hasta que pasados unos minutos me incorporé y él también notando una tremenda mancha de su semen sobre el polo que precavidamente había colocado el amigo bajo su cuerpo para no manchar las sábanas. Fué una sesión inolvidable, de hecho fué un…ejercicio militar.

Autor: ariez96

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