Fue delicioso la cogida de la hijastra de mi cuñado

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Mi esposa y yo vivíamos para ese entonces en casa de mi cuñado. Un día estaban ellos bebiendo en su casa y yo trabajando en mi tarea, cuando recibí una llamada a eso de las 2 de la madrugada de mi esposa pidiéndome que llevara 2 cajas de cervezas. Yo les dije ok, yo las llevo. Cuando llegué, consigo a mi cuñado, su esposa, su hijastra de 19 años y mi esposa, rascados de los más alegres. Yo les dije que con una caja era suficiente, pero me dijeron nooooo, sí, lo que queremos es amanecer. Me uní a la parranda, empecé a beber, pero mis ojos estaban puestos en esa carajita que está súper buena, con una cara sensual, erótica y ardiente. No podía hacer nada por tanta gente despierta. Mi esposa se durmió en una silla y yo me la llevé en brazos a la cama. Ella, al llegar, me dijo «hásmelo». Yo le dije ok, déjame ir a cerrar la puerta de la casa. Salí dando tiempo a que se durmiera, lo cual sucedió, y me fui al frente de la casa a seguir bebiendo.

Ya me estaba prendiendo y cada vez la miraba con más deseo, hasta que vi la oportunidad. Me puse a bailar con ella reggaetón y se lo arrimé con toda malicia. Ella sintió mi erección y me frotó con más intensidad su culito contra mi pene. Yo la agarré por la cintura y se lo afinqué. Ella exclamó «uffff, te estás emocionando». Yo le dije «me tienes así desde que llegué, carajita». Rio y me dijo «dejemos de bailar antes que mi mamá se dé cuenta de tu erección». Seguimos bebiendo y mi cuñado decidió irse a un hotel con su esposa, ya que yo ocupaba la habitación de su hijastra y ella dormía con ellos, no podrían estar juntos. Me dijo «nos vamos a un hotel mejor, se acuesta a dormir que nosotros vamos a ser felices ok». Les dijimos los dos al mismo tiempo que sí.

Empezamos a recoger todo. Ellos esperaron a que su hija se metiera a la habitación y yo a la mía. En cuanto se fueron, yo salía a la nevera a buscar una cerveza y me la consigo a ella sacando una. Le digo «¿aún tienes ganas de beber?». Me dijo «claro, si la noche es joven» y eran las 5 a.m. Yo le dije «dame una para que me quite la calentura que me hiciste dar al bailar conmigo jajajaja». Se rio y me dijo «para qué una cerveza cuando yo misma te la puedo bajar». Me lancé de una, entré en sus brazos y la besé fuertemente, le mordí los labios y le chupé durísimo sus labios. Ella se fue excitando y diciéndome «qué rico besas». La besé por el cuello y le agarré los senos, se los saqué y se los mamé y chupé hasta hacerles para sus pezones. Se lo mordí con malicia y exclamó «hayyyyyyy tan duro no, dale suave».

Fue cuando la agarré, la subí en la mesa, le subí la falda y bajé los bikinis. Me dejó expuesto sus labios vaginales limpios y rosaditos. Me dijo «aquí nooooo». Se los chupé durísimo y le metí mi lengua entre sus labios vaginales. Ella gimió «ufff ricooooooo métela toda, chúpamela, es toda tuya, siéntela, cómetela, disfrútala y hazme disfrutar». Subí mi lengua y mis labios hasta su clítoris y ya lo tenía erecto durísimo. Se lo chupé y jalé duro y con fuerza. «Uffffff asíiiii chupaLO DURO DUROOOOO hazme acabar». Mientras se lo chupaba le metía mis dedos en su vagina y ella gemía y gemía de placer «síiiii asíiiii agssss uffffff hassssss». Y acabó en mi boca.

Yo la bajé, subí yo a la mesa y la puse a mamar. Le dije «ahora me lo vas a mamar tú perra, mama mi guevo perra que eso es lo que te gusta puta». Me lo mamaba con deseooo «ugsss agddd ugssss». Se lo metía todo y ya mi líquido preseminal empezó a salir y creó un hilo largo grueso y espeso. Ella se lo tragó, eso me hizo excitar más aún. Le dije «no te voy a acabar en la cara, voltéate que te voy a penetrar». La puse en cuatro en la mesa y se lo metí de una y duro. Ella gritó «hayyyyyyy qué duro, está cójeme cójeme». Sus senos se movían con el vaivén de mis penetradas. Ella gemía y exclamaba «qué ricooooo coches rico, sigue cojiéndome, dale duro, hazme acabar otra vez». Yo me afinqué duro, rápido y seguido y eso me hizo sentir que ya me iba a cargar y soltar toda mi leche en su vagina. Le dije «voy a acabar». «Síiii dale dale». Y cuando siento que grita «durooo acabé acabeeee». La agarré por sus caderas y le dije «ahora voy yooooo ufffffff». La jalé hacia mi pelvis penetrándola toda y ella en eso me dio media vuelta, se soltó de mi penetrada, se pone de rodillas, me lo empieza a mamar y me dice «dame tu leche en mi boca, quiero tu leche en mi boca dámela uffffff». No aguanté a sus exigencias y le solté par de chorros en su boquita y sus labios. Qué verdadero éxtasis ver esa escena ufffffff. «Tómala trágatela uffff ricoooooo». Le di la mejor cojida de su vida.

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