La esposa de mi padre

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Mi padre tenia pocos minutos de haber salido de casa e irse a trabajar, me dirigí a la cocina donde su esposa; una señora de cincuentaytantos años estaba haciendo ya sus labores domesticas… Es una mujer sencilla, de rasgos humildes, era su sirvienta; así que aunque no era fea, tampoco era bonita, morenita, bajita, una señora común, nada provocativa, bueno; me refiero a su comportamiento personal, es una señora apacible, tímida, seria e incluso un poco tímida, no gorda, pero si medio llenita, lonjudita, tetas pequeñas que contrastaban con sus amplias y anchas caderas, estaba muy nalgona la señora y ese culo gordo y amplio me tenia bien caliente.
Mi padre amablemente me había ofrecido alojamiento en la casa que compartía con su nueva mujer al separarme de mi esposa, así que tenia pocas semanas de vivir con ellos y en ese tiempo me las arregle para follarme a su mujer; debo confesar que mas bien la obligaba a tener sexo conmigo; pues la señora no estaba muy de acuerdo en tener que acostarse conmigo, se resistía y se negaba, pero terminaba cediendo a mis deseos, ella sabia bien que quizá mi padre me creería mas a mi que a ella y quedaría la duda de su lealtad hacia el, si le decía lo que yo hacia con ella, así que aguantaba y permitía que yo la tomara, aunque a decir verdad, no participaba activa, solo dejaba que yo la penetrara, se dejaba montar sin mostrar mucha emoción.

Me acerque por detrás, la abraze por la espalda besando su cuello y sus oídos, no se que tenia su mujer, pero como me exitaba la esposa de mi padre, quizá por su aspecto sencillo, quizá por ese tremendo culazo, que aunque ya de señora, nada firme y con la piel con estrías y celulitis pero tremendo al fin, quizá porque podía tomarla a mi antojo, no se…pero me ponía bien caliente doña Juana; lamiendole el oído fui desabrochando los botones de la batita de dormir que traía puesta, empeze a tocarla, a manosearla, ella sin voltear la cara, se limito a pedirme que esperara por lo menos a que papá llevara mas tiempo afuera, que podía regresar y como le explicaría encontrarnos en esa situación.. Le saque las tetitas del brassiere y se las oprimí con deleite, aunque sus lonjitas y su estomago son mas abultados que sus tetitas, están me encantan, me fascinan por su tamañito, porque caben completas en la palma de mi mano y completas dentro de mi boca..con una mano se las apretaba sobandoselas y la otra la metí dentro de su pantaleta agarrándole y sobándole el abultado triángulo de vellos púbicos, lo que me gusta de ella, esque es bastante peludita, tiene un tremendo triángulo gordo de pelos, abundantes, largos, gruesos, crespos, ensortijados, bien brillosos, se lo apreté sentirlos entre mis dedos me encanta, ella gimió al sentir mi mano sujetando su pelambre pues se los jalaba suavemente, pero se los jaloneaba..

-eres mi puta Juana..mi puta..tienes que entender que yo te tomo cuando
se me antoja..entendiste..además como sabes que se molestaría?,,quizá
hasta le guste ver como te meto la verga..y en una de esas hasta entre los
dos te andamos cogiendo al mismo tiempo, te metemos la verga entre los
dos..OHH..no te gustaría Juana?..sentirnos a los dos dentro de ti al mismo
tiempo..seria bastante rico para ti no crees Juana?..nuestras vergas dentro
de tu panocha y ano al mismo tiempo..ya puedo ver tu cara de placer…-

Autor: Antonio

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