Me follé por vez primera a mi cuñado
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Me llamo Carmen, ahora soy una mujer de 30 años, mido 1´70 de estatura, soltera, de rostro bien labrado, delgada, buen busto, unas nalgas respingadas y unas largas y esbeltas piernas. En esa época tenia 18 años y ya estaba bien desarrolla. Mi cuñado tenia 30 años y claro que me gustaba, como yo a él, sin embargo nunca habíamos tenido el interés de relacionarnos, ni nos había pasado por nuestra mente, a pesar de que mi cuñado había estado viviendo con nosotros.
Resulta que mi hermana trabajaba en un internado como profesora y en una ocasión el Director le solicito que le ayudara a cuidar a los niños por una noche, ya que él tenía que salir fuera de la ciudad. Yo había salido de la Universidad y casi obscurecía, era fin de semana, llevaba un minivestido color negro, con cierre enfrente, zapatillas de tacón alto de color negro, mis panties color natural, un bra talla 36 C y mi diminuta tanga de encaje color negro.
De repente se detuvo el auto de mi cuñado, iba mi hermana y me invitaron a que les acompañara, que sólo iban a visitar a los niños. Me subí, llegamos a la escuela, ya en la Dirección que estaba cerca de la calle, mi hermana, saco unos camastros y nos dijo que nos recostáramos, mientras supervisaba como se dormían los niños. Apago la luz y fue a los dormitorios de los niños. Mi cuñado, se recostó a mi lado, y dormitábamos un poco cuando de repente nuestras manos se cruzaron, nos tomamos de la mano. Yo empecé a calentarme, nunca había estado en esas circunstancias con un hombre recostada, así tardamos unos minutos, no estábamos cobijados, y aún así yo sentía un calor intenso. Desconocía porque, pero al fin me agradaba.
De repente, lo sentí mas cerca, pude percibir su respiración cerca de mi boca y yo sentía me sentía agitada, mi respiración era rápida, hasta que nuestras manos se soltaron y las manos de mi cuñado, comenzaron a bajar el cierre de mi minivestido, dejando afuera mis senos cubiertos con mi bra, y comenzó a besar con delicadeza la parte descubierta de mis pechos. Yo no decía nada, solo comencé a gemir. Mmmmm… nooo… aaahhhh. Así estuvo acariciando con su boca mis tetas, hasta que en un momento cambio de posición y fue directamente a mis piernas, acariciándome las pantorrillas, y hiendo hasta mis muslos con sus manos, y por fin a mi vagina, con su boca, encima de mis panties, después metió sus manos, hurgo en mi diminuta tanga, mientras yo estaba cerca de su pene, yo toque con mis manos un bulto, estaba muy duro, se podía percibir, de repente, en esa posición, las manos de mi cuñado, con una rapidez, sin quitarse el pantalón saco su pinga, y se la pude oler, estaba cerca de mi boca, y temerosa comencé a tocarla con mis manos, estaba muy excitada, y no me intereso otra cosa que acariciarla con fuerza, y comencé a besarla, buscando su raíz hasta llegar a la punta, que saboreada me estaba dando. Nunca había tocado algo así, estaba disfrutando. Mientras mi cuñado, había hecho a un lado mi bra, y succionaba mis pezones.
Después se levanto, se volvió a recostar y se puso atrás de mí, yo con la ropa puesta, y con los senos semidescubiertos, levanto mi minivestido, me jalo las panties y mi tanga, dejando al descubierto mi trasero, y parte de mis muslos, se acomodo atrás de mí, y comenzó a acariciarme y a apretarme las nalgas con sus manos, yo sentía un cosquilleo, mientras me besaba el cuello y parte de la espalda, después sentí la cabeza de su pene que recorría mi ano y mis nalgas, y yo me movía, queriendo tener adentro esa verga, ya estaba caliente. De repente empecé a sentir como se iba introduciendo en mi vagina, mientras mi cuñado me tomaba de los pechos, con sus manos, el pene se metía en mi vagina y una de mis manos iba sintiendo ese verga y como esta iba desapareciendo al meterse en mi concha. Que rico, le dije, papacito, cogeme metemela verga, toda mi rey, ensártame con esa rica verga. Mientras él, me decía que si, que me la iba a meter, que me traía ganas y que al fin, me estaba cogiendo.
Yo sentía un placer enorme, de tener esa pinga por vez primera en mi vida, me agitaba movía las nalgas, subí mis piernas de tal modo que me penetrara, quería sentir todo, así que le dije que se bajara mas los pantalones, lo que hizo, y pude sentir así mas adentro esa rica verga de mi cuñado. No sé que tiempo paso, pero disfrute esa primera vez, no sé cuantos orgasmos tuve, pero yo no quería que esa verga se saliera y ahora comprendía a mi hermana, cuando en algunas ocasiones la escuchaba casi gritar cuando se la ensartaba mi cuñado. Que noche tan rica, que por mala suerte termino, porque después llego mi hermana. Después de esa vez, no volvimos a tener relación sexual alguna.
Pasarían varios años, hasta que después en un viaje, por ciertas razones mi cuñado y yo nos encontramos por la noche, ya que no podíamos dormir, en la terraza de un Hotel. Ahí, ahora si pasamos la noche juntos, y disfrutamos como nunca, de tal modo que hasta que también por vez primera estreno mi culo.
Autor: Anónimo
