El pipi de mi amiga
Soy un chico de 24 años y me gustaría expresar mi experiencia con mi fantasía sexual. Siempre me ha atraído pensar en una situación tan sencilla y habitual como es la de una chica haciendo pis. No sé porqué me ocurre esto, pero lo veo muy excitante, es algo que no puedo explicar.
Muy a menudo me preguntaba si el día que tuviera novia tendría la valentía de confesarle mi inquietud por esa fantasía, porque pienso que no a todas las chicas debe de resultarle cómodo o tan erótico como a mí el hecho de permitirme verle haciendo pis, e incluso algo más. Por eso, a veces visualizaba películas X y con eso me conformaba, y no me refiero a películas de lluvia dorada, sino normales, pero de vez en cuando me sorprendía al ver alguna escena donde la chica hacía pis, y era algo que me excitaba un montón.
Entonces, y lo que cuento es real, en la universidad hice muchas amistades, conocí a muchas compañeras e incluso cogí mucha confianza con alguna de ellas. Y fue en una de esas tardes tontas cuando me enrollé con una de ellas en su casa. Estábamos los dos solos y empezamos a besarnos. Yo notaba que yo le gustaba muchísimo porque no paraba de acariciarme mis genitales por encima del pantalón, mas no me hubiera importado que sólo hubiéramos compartido algunos besos, pero mi sorpresa estaba todavía por llegar.
Estuvimos besándonos una media hora, pero ella quería algo más y me desabrochó el pantalón y me empezó a acariciar el pene con su mano. Yo me excité muchísimo y no tardé en tener una erección. Entonces ella me empezó a masturbar y me dijo que le pidiera lo que quisiera, que ella me lo iba a dar. Realmente fue una situación un tanto extraña, pues ella quería hacer realidad mis deseos en ese momento, pero no consentía que yo la correspondiese. Entonces me limité a quedarme quieto y dar rienda suelta a la situación. Ella seguía masturbándome y, aunque pasó por mi cabeza la posibilidad del sexo oral, no quería que lo hiciera; era mi compañera de clase, aunque seguramente ella estaría deseándolo. No obstante, le pregunté si podía pedirle lo que quisiera, a lo que ella me contestó que sí. Entonces le pregunté si podía verle hacer pis. Ella me preguntó:
– “¿Tan sólo eso quieres que haga” – a lo que le contesté que era mi fantasía preferida.
Ella me dijo:
– “Puedo hacer eso y más”.
Me cogió de la mano y me llevó al baño. Empezó a llenar la bañera de agua templada y me dijo que me desnudase y me metiera dentro, a lo que yo no puse impedimento. Una vez dentro de la bañera seguía con mi pene erecto y ella se quitó toda la ropa de cintura para abajo, se metió conmigo y se puso sobre mí. Aún no sabía qué se proponía hacer exactamente, pero poco a poco, con sus piernas abiertas, fue acercando su zona genital a mi cara, a mi boca, hasta ponerme su raja abierta sobre mis labios. Entonces ella me dijo:
– “¿Te apetece saborear mi pipi”.
Yo, excitadísimo, abrí la boca y saque la lengua hasta ponerla en su raja y entonces empezó a mear. Yo seguía masturbándome mientras me bebía su pipi, y eso era algo que me excitaba aún más porque era muy morboso y estaba satisfaciendo mi deseo, y a ella también le gustaba porque estaba haciendo realidad mi fantasía.
No tardé mucho en sentir un gran orgasmo a la vez que eyaculaba una gran cantidad de semen, y cuando ya había eyaculado por completo todavía seguía tragándome el resto de pis porque ella aún no había terminado de orinar.
Siempre recordaré aquel momento en que me hizo mi fantasía realidad.
Realmente no sé si hay muchas chicas a las que le guste esto, y no puedo evitar a veces sentirme algo raro, pero es algo que no puedo ignorar, que está ahí y que me gustaría volver a realizar.
Autor: sexboy
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