Amigo me invita al vapor

Héctor es un compañero del trabajo con quién hice amistad, platicamos de varios temas, algunos serios, otros llenos de tonterías y unos mas picantes, me la paso muy bien con él.

En varias ocasiones había salido el tema de los baños de vapor, decía que debería de ir, aveces le preguntaba con curiosidad del por qué le gustaba ir tanto, otras veces solo bromeaba diciéndole que si iba a ver o que lo vieran, solo para despistar el interés, en realidad me llamaba la atención ir. Un día estando solos le dije que si iba, pero que no estuviera muy concurrido.

Era un sábado, llegamos al lugar en la zona centro de la ciudad, bajamos las mochilas con nuestras cosas del auto mientras me contaba que dentro podíamos tomar bebidas alcohólicas, pagamos el cover y nos adentramos en la propiedad. Mi corazón latía acelerado por la emoción, parecía escuchar gente pero a la vez había mucha calma, todo me parecía agradable. En los cuartos continuos habían lockers dónde dejamos las mochilas con nuestra ropa y solo tomamos las toallas y sandalias. Héctor comenzó a quitarse la playera mostrando sus pectorales y su abdomen trabajado, siguió con su calzado y continuo con el pantalón, yo apenas me estaba quitando los tennis, ya en boxer me animaba para pasar a las regaderas, discretamente veía su entrepierna esperando se despojara de esa prenda, baje mi pantalón colocándome de lado dejando ver mis grandes muslos y mi trasero redondo bajo un boxer muy corto, levanté mi playera arqueando un poco el cuerpo sintiendo su mirada sobre mi cuerpo depilado, note que su paquete aumentaba de tamaño, bajo su boxer y boto dentro de el una verga grande, carnosa, que seguia aumentando su tamaño, baje el mio mostrando mi trasero voluminoso, caminamos a las regaderas y para disimular su mirada platicaba cualquier cosa para seguir mirando, el agua caía por mi cabello largo, bajaba por mis pechos y mi torso marcado, con mis manos recorrí mis caderas (que con ejercicios he aumentado un poco) las bajaba por mis muslos y luego giraba para que cayera por mi espalda y algunas gotas se filtraran entre mis nalgas tentandolo a abrirlas, al mismo tiempo no dejaba de ver sus piernas y su miembro que no dejaba de tocarlo mirándome.

Salimos calientes de las regaderas, nos colocamos las toallas y fuimos al cuarto de vapor, era un cuarto general con bancas al rededor  del cuarto, tomamos un lugar hacia la izquierda mientras notaba entre la neblina a mas personas, rápido me di cuenta lo que hacian, uno agachado haciendole un oral a un señor maduro y otro follando a uno sobre la banca. Le dije -ya ví por qué te gusta venir, quisieras que uno de ellos venga y te monte? Le pregunté esperando su respuesta. -si, digo si alguien se acerca que mejor, no te llama la atención, me respondió. Esperaba que afirmara, es lo que espero siempre para hacer mis travesuras, le contesté -no quiero que nadie se acerque, mejor me monto yo. Me levanté, retire mi toalla y senté mi trasero sobre su entrepierna, por un momento se quedó atónito pero pronto entro en acción, me levanto un poco para abrir su toalla y me jalo de nuevo hacia él apoyando mi trasero en su verga dura, me gana por algunos 6 años, es más corpulento y aunque soy más delgado tengo unas piernas frondosas y unos glúteos bien formaditos que mientras los movía frotando su polla él tocaba mis piernas y besaba mi espalda, sostuvo mi cadera, coloco su mano derecha debajo de mi muslo y lo subió a su pierna, después hizo lo mismo con la pierna izquierda, me recosto en su pecho, tomo su verga y rosaba mi ano con la cabeza de su falo, en cuanto pudo dilatarlo fue ensartando su miembro en mi hasta meterlo por completo, lo deslizaba adentro y afuera jadeando de placer, poco a poco entraba con mayor facilidad moviendo su pelvis y follando mi culo mientras veía como llamábamos la atención de las otras personas, recogió mis piernas con sus brazos hasta donde se podían formando un corazón con mi trasero y clavando su rica verga en el, cuando se agotó, tome el control, baje mis piernas y comencé a darle sentones comiéndome su verga con mi culo, me tomo nuevamente de la cintura y no pare, dejaba caer mis nalgas en sus muslos hasta que por fin lo hice venir, disparo su chorro de semen en mi recto y nos quedamos un rato así, acariciaba mi dorso, mi espalda, después me levanté sacando su pene de mi ano dejando escurrir sus fluidos por mis piernas, salimos del cuarto de vapor con mis piernas embarradas de semen nos dirigimos a las regaderas para limpiarnos y aproveché para hacerle un oral a su rica verga que seguia firme.

Esperaba llevar alguien con quién platicar de las cosas que veía ahí, alguien que fuera testigo y cómplice de la lujuria que le provocaba, esperaba que alguien se les acercara y tener esa experiencia, nunca pensó que a quien llevaría sería quien hiciera conocerla.

Compartir en tus redes!!
AndyGrandia
AndyGrandia
Artículos: 15

2 comentarios

    • Hola! gracias! Deberias de animarte, en la mayoría de los baños de vapor las personas van a eso, te sorprendería saber cuántas. El primer paso siempre es el más difícil, después de ahí todo es más fácil.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *