Tratando de ocultar mi doble vida pero cada vez más puta
Buenas. Hoy les contaré otro de mis encuentros casuales de adolescente. Cómo ya fui contando iba terminando la escuela nocturna que por haber dejado dos años, egresé a los 20. Durante los últimos dos años de escuela me dedique a buscar más encuentros con tipos casuales. Mi olfato de putita me hacía dar cuenta quienes serían potenciales machos para ser su puta de turno.
Siempre tuve claro que sólo quería sexo, consentido y sin obligación. No buscaba pareja, sólo tener un amigo con quién poder coger sin vueltas, y si sólo era casual no me molestaba. Así tuve mi encuentro con el macho del tren… Y ya seguí buscando. Siempre que tenía ganas de que me cojan, llevaba puesta mi lencería debajo de la ropa de niño a la escuela y al salir vería si pasaba algo.
Un día al salir de la escuela, unos compañeros me invitaron a tomar unas birras en un almacén que nos dejaba estar en el fondo para que no nos moleste nadie. Tomamos unas cuantas birras y sin darme cuenta perdí el último tren. No me quedaba otra que caminar a casa… Era un largo camino, pero sin pensar saludé a todos y me fuí. Ya emprendido el camino, me exite sintiendo la ropa interior que llevaba. Por encima tenía una remera ajustada negra así que me saque la camperita y la metí a la mochila, me tente y saqué mi cartuchera de maquillaje. Me empolve la cara, puse algo de color gris a mis párpados, y un marrón clarito que siempre usaba en los labios que se notaba sólo de cerca.
Seguía caminando con algo de miedo porque tenía que cruzar varios lugares oscuros pero a la vez caminaba algo femenina para levantar mi cola. Cruce los primeros lugares feos y no pasó nada… Ya terminando de cruzar el tercer tramo sin luz tenía ganas de hacer pis. Había unos árboles grandes al costado de la ruta donde iba y sin pensar me metí al costado y como traía una tanga tuve que bajar mi pantalón y la tanga para poder hacer pis. Me agaché y pude hacer. Me sacudí y me paré para acomodarme la tanga, subí mi pantalón y agarre la mochila del piso. Aprovechando eso saqué una de las tres latas de cerveza que compré antes de empezar a caminar. Salgo de atrás del árbol y sigo mi camino. A los pocos pasos prendo un cigarrillo y sigo.
En lo que iba caminando un par de autos me tocaron bocina y me reía por dentro… Ya faltaba una cuadra para salir de la parte oscura y siento que alguien me habla desde dentro de un chatarrero que había ahí.
-hola loca, me convidas un cigarro?
Me asusté porque no llegaba a ver quien me hablaba.
-perdon… Te asustaste? Pensé que eras valiente ya que ví que hiciste pis detrás del árbol…
Ahí pude ver qué se acerca un flaco al alambre, alto, flaco, medio sucio con un overol.
-hola, no te veía. Disculpa si hice pis en el árbol de tu casa… Le dije.
-no hay drama con ustedes, las chicas siempre se quedan en esta parte porque usan los árboles de baño mientras laburan…me dice.
-con ustedes? Yo no trabajo acá.
Ahí caí que ahí iban a trabajar chicas de la noche.
-ah no sos de ellas?
-si y no… Soy de ellas pero no trabajo…
-y que entonces? Andás así porque sí?
-digamos… Y le doy el cigarrillo…
En eso abre el portón de alambre y me dice invita a pasar. Y sin dudar lo seguí. Cerro el portón y nos fuimos hacia adentro… Entre la chatarra. Había una mesa improvisada donde tenía una jarra y nos sentamos… Era tal la oscuridad que no llegaba a verle bien la cara.
-disculpa si te confundí con las chicas que trabajan acá. Cualquier tipo que te vea seguro te levanta… Pensé que eras nueva y yo las probé a todas…
-cualquiera me levanta? Con ésto puesto? Le dije… Entonces si me arreglo le saco el trabajo a todas jajajaja
-ah si? Me encantaría ver eso… Me dijo.
-mira… Yo no trabajo pero me gusta lo mismo que a ellas… Pero por placer. Enserio querés ver?
-obvio…
Me levanté y me fui detrás de unas chapas y me saque el pantalón y me puse la pollera, me maquillo como puedo y resalto mis labios de marrón. Me hice un peinado alto y salí.
No dijo ni palabra. Me agarró y me metió un beso y nuestras lenguas empezaron a jugar… Me tenía regalada… Nos empezamos a manosear y yo le empiezo a bajar el overol. Abajo solo tenía un shorts. Sus músculos eran marcados, el me sacó la remera y empezó a besarme las tetitas… (Siempre las tuve marcadas porque de chico era gordito) Yo le agarre la pija por encima del shorts, ya estaba re al palo. El se sentó de nuevo en la improvisada mesa y yo le bajo el shorts dejando su pija afuera…
Agarre su pija y mirando su cara empecé a bajar besando su abdomen hasta encontrar esa pija que me iba a comer. Tenía delante de mí cara una linda pija, tendría unos 17 o 18 cm. No muy gorda pero si cabezona, con un olor a macho caliente que me encantó… Me la metí a la boca y empeze de a poco a chuparla.
-la chupas igual de rico que besas putita… Me dijo
Yo sólo seguía chupando esa pija que me gustaba con tantas ganas que no pasaron ni 5 minutos que siento que me agarró de la nuca y al toque empezó a llenarme la boca con su leche… Era un chorro tras otro… Sin dejar de chupársela me trague toda esa crema… Su pija se puso flácida y termino de limpiarla. Lo mire y le dije:
-lastima… La quería en otro lado.
-espera que ésto no termina…
Se levantó me apoyo sobre esa sucia mesa y desde atrás corrió mi tanga y me empezó a lamer la cola… Por dios que buena lengua tenía… Parecía que me penetraban, estuvo un rato hasta que se levantó quedando atrás mío y me dice al oído… Ahora sí…
Ahí siento que me apoya la pija en la entrada de mí cola y empezó a empujar… Entró su cabeza y ahí se afirmó de mi cadera y me empezó a clavar su pija hasta el fondo. Me puso tan puta esa situación que sólo gemia y le pedía más.
-asi… Metemela toda… Si así… Cogeme… Cogeme que soy tu putita… Me cogia a un ritmo que no era lento ni fuerte… Me encantaba sentir esa pija yendo y viniendo dentro mío. De a ratos paraba el ritmo para no acabar y seguía. Después me hace sentar sobre la mesa con mis piernas bien abiertas y me la metió de una otra vez… Yo abrazada a su cuello lo besaba y le pedía más… Me estaba cogiendo tan bien… En un momento me levantó de mis piernas y quedó de pie conmigo alzada, yo rodeando su cuello y su pija ensartada hasta el fondo.
Apenas me alzó y su pija entra al máximo siento que se tensó y supe que acababa… Yo me abrace a el con fuerza y desilusión que se terminaba lo mejor, pero no fue así… Sin sacarme la pija nos quedamos besando así y noté que seguía dura su pija dentro mío… Empecé a menearme para sentirla un poco más y él si dejar de besarme empezó a balancearme despacio. Me estuvo cogiendo así un rato después apoyo mi espalda contra un árbol y ahí me dió con todo hasta que acabo una vez más…
Me la sacó y quedé con las piernas temblando… Me tuve que sentar un ratito antes de poder vestirme… Me cogió hermoso… Cómo pude me vesti y me fuí. Me pidió por favor que vuelva. Le dije que sí… Pero no volví… No me quería enganchar… Pero nunca me olvidó de esa noche.
Besos a todos y gracias por leer.
Ya seguiré con más vivencias
¿Te gustó este relato? descubre más cuentos calientes de hoy en nuestra página principal.
