Madre e hija luego de estar espiando

Como todas las tardes, después del trabajo, iba a casa de mi amigo para ir l bar con nuestros colegas a pasar el rato. Al llamar a la puerta, me recibió la madre con su acostumbrado…

.- Hola cariño… Saludaba mientras me besaba en la mejilla… Pasa.

.- Hola, Sra… Saludé… Está Jose?

.- No… Contestó… Aun no ha llegado. Fue a un recado con su padre.

.- Entonces me voy… Comenté… Le esperaré en el bar.

.- Nada de eso… Expresó agarrándome del brazo… Tu te quedas aquí, que lo vamos a pasar muy bien.

Dicho esto, me garró la polla por encima de la ropa, comenzando a subir y bajar la mano. Cuando notó que estaba duro, me desabrochó el pantalón tirando hacia abajo, junto con mis bóxer, saltando mi polla como un resorte. Se colocó de rodillas y comenzó a darme suaves besos en el glande y pasar su lengua de arriba a abajo y viceversa, hasta que se tragó la mitad, comenzando con una dulce mamada. Yo la agarraba del pelo mientras sus labios subían abajaban por toda mi polla. No lo pude evitar y solté varios chorros de esperma que se tragó relamiéndose, hasta la última gota. Luego me llevó a su habitación y nos desnudamos. La coloqué tumbada en la cama, con las piernas abiertas y me dispuse a disfrutar de su coño maduro, pasando mi lengua desde la vulva hasta el clítoris, el cual comencé a lamer mientas ella solo gemía. Después de un rato lamiendo su coño, se contrajo, agarrándome la cabeza y llenando mi cara con sus flujos en un orgasmo. Sin darle tiempo a recuperarse, me coloqué de pie y de una sola embestida metí mi polla en su coño. Su reacción fue rodear mi cintura con sus piernas, mientras comenzaba un mete y saca furioso. Gracias a la corrida con la mamada, pude durar bastante, hasta que llegamos juntos, llenando su coño con mi leche y notando sus flujos escurriendo por mi polla.

Mientras nos recuperábamos, no nos dimos cuenta de que había llegado su hija y nos estaba observando desde la puerta con la mano metida entre sus bragas, pues se había desnudado, quedándose en ropa interior. Sin pensarlo, se dirigió hacia nosotros.

.- Gracias por esperarme… Comentó en tono sarcástico… Yo también quiero divertirme.

Y sin mediar palabra comenzó a chuparme la polla, que aun estaba mojada de nuestros fluidos. Cuando estuvo de nuevo a punto, se colocó a horcajadas sobre mí, y se dejó caer, metiéndose de una sola vez mi polla en su coño. Comenzó a cabalgar suavemente al principio, aumentando el ritmo poco a poco, mientras su madre la besaba y le chupaba las tetas. La empujé dulcemente, para colocarla de perrito y volver a insertarla en su coño de una sola embestida, mientras su madre se colaba delante para que le comiera el coño. La agarré de las caderas y empujando hasta el fondo, le llené el coño de lefa. Poca, por las corridas anteriores, pero igual de satisfactorio.

Después de unos besos y caricias, nos vestimos y esperamos en el salón a mi amigo y su padre, mientras nos tomábamos unas cervezas. Cuando llegaron, tras el saludo a su padre, mi amigo y yo nos fuimos al bar. por el camino, mi amigo me puso en antecedentes, de que su madre y hermana le dijeron que distrajera a su padre para follar las dos conmigo.

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Sevilla1972
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