Ah! Lujuria II relatos eroticos de sexo gratis

Autor: Lahechicera | 16-Mar

Amor Filial

Ahora "casi" es tiempo presente; la verdad es que comencé tratando de volcar en palabra escrita las imágenes de los últimos sucesos (lo que ustedes leerán en las siguientes partes) y, a poco de ello, me dí cuenta que faltaba un nexo entre el ayer y el hoy. Así nace ésta Parte II, y por ello lo del "casi" tiempo presente.

Ahh, lujuria ! [PARTE II] Sin dudas, fue una artimaña obscena y execrable la que usó Alberto para arrancarme aquél orgasmo. En los días subsiguientes lo odié tanto como lo deseaba. Maldito seas, Alberto era un latiguillo permanente en mis pensamientos. Y a pesar que muchas veces mi marido y yo nos contamos nuestros deslices como forma de mantener el caldero encendido en nuestra pareja, esta vez no pude hacerlo. Supo que lo hice con Alberto, pero nada más. Y para peor, cada vez que me cruzaba con mi madre - cada dos o tres días por medio, ya que muchas veces viene a ayudarme con las tareas hogareñas y a conversar - me subían los colores. Tenía vergüenza, sí, muchísima vergüenza. Me lapidaba a mi misma y me esforzaba por no pensar y por borrar de mi mente esa imagen cruda y cruel de Alberto con mi madre. Pero, a pesar de la vergüenza, en la soledad del atardecer no podía controlar el deseo que me provocaba esa imagen. Por supuesto que racionalmente lo negaba, pero en mis pajas una y otra vez la imagen se repetía hasta desfallecer rendida. En dos semanas bajé de peso y profundas ojeras enmarcaron mis ojos. Mamá intuyó que algo malo estaba ocurriendo y preguntó, pensando que la causa era alguna rencilla doméstica con mi marido, lo cual negué rotundamente. Pero no podía decirle la verdad. Busqué a Alberto, lo enfrenté y me negué a hacer lo que había prometido. Con su sonrisa complaciente me calmó y me entregué. Error, grueso error. Justo cuando estaba al borde de mi primer orgasmo, en ese mismísimo instante en que una mujer necesita correrse, el degenerado se retiró de mí, se levantó y con ironía sin par me desafió: "ya sabes, si quieres, ya sabes lo que yo quiero". Y dicho lo cual dio media vuelta, se vistió y salió de la habitación. Tendría que haberlo arañado, golpeado, violado; sin embargo, en el estado en que me encontraba, créanlo o no, lo único que pude hacer en ese momento fue... masturbarme, odiándolo. Decididamente, tendría que haber dado vuelta la página y olvidarme para siempre de él. Sin embargo, al otro día, me... rendí. Indagué en mamá tratando de saber de sus éxitos y sus fracasos en su vida sexual, buscando claves que no encontré. Mamá es aún una mujer deseable, alta y de formas cuidadas y esbeltas. Es dicharachera y juguetona y afectuosa aunque reservada en esos temas. Supe que había tenido oportunidades de ser infiel pero que las había dejado pasar. Supe que, en parte por su educación y en parte por vergüenza, nunca se atrevió a más. Ella indagó en mí y vi una pequeña oportunidad: de a poco, fui contándole de mis aventuras y de mis escapadas y de mis deseos y, sobre todo, de mis libertades. Con cada comentario observaba atentamente sus rubores y sus asombros. Me atreví a más y un día dejé ex profeso una revista condicionada al alcance de su vista en mi dormitorio y, luego, al regresar, le pregunté con una sonrisa trasparente qué le había parecido "el material de lectura", a lo que me respondió con otra sonrisa y un "muy interesante" y las mejillas encendidas. Días después esperé su llegada sentada en el bidet, mi falda subida, mis dedillos en acción acariciando mi botoncillo, la puerta del toilette casi cerrada pero dejando una rendija suficiente como para no pasar inadvertida. Por supuesto que la escuché abrir la puerta y entrar, por supuesto que la oí llamarme y por supuesto hice oídos sordos a ello mostrándome con la cabeza hacia atrás y los ojos entrecerrados, concentrada en mí; sorpresivamente me vino un orgasmo y abrí, como siempre me ocurre en esas circunstancias, abrí desmesurada y espontáneamente los ojos. Mientras mis manos se encharcaban vi por un momento su sombra tras la puerta. Haciéndome la desentendida me sequé, me levanté y salí del baño, poniendo en juego mis dotes de actriz para lanzar una exclamación de sorpresa cuando la vi en medio de la cocina, esperándome. Mamá !!, no te oí entrar, me disculpé. Lo que siguió fue una comedia de enredos y frases con doble intención, con una final invitación mía hacia mi madre para que probara algunos de los chiches de autosatisfacción que guardaba en un cajoncillo oculto en el neceser del baño. Risa contenida, respiración agitada y mejillas encendidas fue lo que de momento conseguí. Y también, preguntas que marcaban su interés. En las oportunidades siguientes no me atreví a avanzar más, tenía temor de que se asustara y echara todo a perder. Hasta que - sin doble intención y con sincera inocencia de mi parte - me fui a duchar preparándome a salir de casa mientras mamá preparaba café en la cocina. Desnuda y expuesta ví cómo mamá entraba al baño, levantaba su falda, deslizaba su bombacha hacia sus pies y se sentaba en el bidet para hacer pis. Por largo momento no pude quitar mis ojos de su centro, mis pezones se irguieron, y para cuando levanté la vista supe que ella también miraba mi centro. No hicieron falta palabras, me dí cuarto de vuelta avergonzada y bañé mi rostro en la ducha, tratando de no pensar. Disculpame hija, no quería molestarte, me dijo con voz trémula mientras se secaba y se levantaba. Ay mamá, no seas tonta, arremetí, ya somos grandecitas ¿no? (y completé, lanzándome a la pileta) además, vos podrías coger frente a mí que a mí me va a dar gusto, no vergüenza, mientras cerraba el grifo y tomaba la toalla. Por el momento, el incidente allí terminó. Una semana después supe que mi madre había debutado. En su inexperiencia, el sabor y el perfume agridulce de sus secreciones fueron notorios para mí en ese aparatito. Me reí y me alegré, por mí y por ella. No me atreví a decirle que la había descubierto, pero le compré unas bragas de satén y encaje muy atrevidas - para lo que ella acostumbraba a usar - con una abertura en la entrepierna y se la regalé primorosamente envuelta junto al chiche que ella ya había usado. Silvi, estás cada vez más atrevida vos, me dijo al verlo, retándome sin retarme, de mentirillas. La abracé, jugué como un gatito a su alrededor, le cubrí las mejillas de besos, una y otra vez, expresándole mi alegría sin par. No sabés cuánto gusto me dá sentirte tan mujer y tan caliente, ma, le dije, entre otras cosas. Me dá vergüenza todavía, me dijo entre otras cosas. Y con papá, cómo están las cosas?, pregunté mientras compartíamos un café ya más relajadas. Como siempre, hija, bien, normal, o qué se yo, desgranó. Ya hemos perdido la costumbre del sexo, pero, a lo mejor, quién te dice, con un poco que ponga de mi parte a lo mejor puedo recuperar aunque sea un polvito mensual, terminó entre risas. Dos días después me conmovió y morí de risa mientras me confiaba su "accidente" con el vibrador, el eléctrico, que no supo como parar. Antes de salir - iba a encontrarme con Alberto - me volví a duchar y esa vez lo hice con la secreta esperanza que ella tomara alguna iniciativa. Nada. Salí de la ducha y me sequé. Nada. Le ofrecí mi desnudez tomando el café frente a ella. Nada. Me vestí y antes de salir remolonié, esperando algo, alguna pregunta que me diera pié para decirle que me iba a comer el mejor tallo que había conocido en toda mi vida. Nada. Voy a hacer pis antes de irme, má, le dije, encaminándome al toilette. Yo también tengo que hacer, dijo, siguiendo mis pasos. Bajé mi tanga, subí mi pequeña falda y me senté en el bidet; ella hizo lo mismo, casi al mismo tiempo que yo, sentándose en el wc. Hizo, hice. Ay mamá, estoy que hiervo, necesito pajearme antes de verlo a Alberto, dije recostando mi cuerpo hacia atrás y llevando mi mano a mi entrepierna. Yo también, hija, me devolvió con un hilo de voz copiando mis movimientos. La corrida de ambas fue.., bueno, ustedes saben, terrible. Creo que en ese momento mamá también comenzó a comprender el significado de esa pequeña palabra. Lujuria.

Relatos relacionados

Todas las mujeres nos fuimos a una de las alcobas de la casa paradesnudarnos. Luego la dueña de casa nos dio a cada una un brazalete de telanegra con un número y una venda del mismo color para los ojos. Cuando estuvimosnumeradas y cegadas por las vendas nos hicieron ir a tientas de vuelta hacia elsalón donde nos esperaban los hombres. Allí sentí como nos tocaban por todaspartes mientras hacían diferentes comentarios sobre nuestros cuerpos.Comenzaron a subastarnos una por una. Recuerdo que por mí pugnaban varias voceshasta que prevaleció una...
17-Dec
45976
Quiero compartir con mujeres lo que me ha pasado en estos ultimos dias. Jugando en un chat .. empece a mandar emails un poco calientes a a una mujer que me habia respondido.. Emails que decian.. Ay ..me estas poniendo caliente y me estoy mojando. Al rato recibi uno de vuelta...me gusta t correo, ve que sentimos las mismas ganas... Nos contamos que jamas habiamos tocado a una mujer y las ganas que teniamos de rozar unos pezones , lamer un clitoris...y yo no me aguante ... Le escribi diciendole que me...
29-Jul
28466
Era una tarde normal y corriente de septiembre, de esas en las que comienzan a aparecer las primeras lluvias que dan paso más adelante al otoño. Como cualquier otro día, me vestí con mis mayas y mi top de deporte para ir a correr. Debo sincerarme con vosotros, me encanta la ropa de hacer ejercicio. ¿Por qué? Porque me queda muy apretada y hace que al correr la presión de la tela de mis braguitas me vaya poniendo cachonda poco a poco. Una vez vestida bajé a la zona por la...
04-Sep
50847
Octubre de 2002-Por fin habia logrado llegar a Bogota,el sueño se me habia cumplido,y conocia Colombia.Un sueño que ya crei imposible de ver cumplido.Pero llego.Me hospede en el Hotel Bogota durante una semana,y cuando ya restaban solo cuatro dias para volver a Montevideo,decidi dar un ultimo paseo por el campo.Las vistas son espectaculares : montañas.rios,selva,naturaleza pura.Pase todo ese sabado sacando fotografias y mas fotografias de cada rincon.Al regresar al hotel,tome un viejo colectivo que me llevaba a la ciudad.Cansado por caminar tanto tiempo de un lado a otro en un...
04-Jul
52236
Me presentaré, me llamo Maruja, tengo 49 años y quiero contaros mi experiencia con un chico de 35 años, que conocí por internet y que me dio y me da amor y placer como nunca me habían dado antes.Yo soy soltera y aparte de haber tenido dos novios, nunca sentí lo que se llama placer.Todo empezó hace unos siete meses, cuando me puse internet para poder comunicarme con mas gente que estuviera en la misma desolación que yo.Planeaban reuniones en un lugar cada cierto tiempo, se les llama kedadas a...
02-Jun
17750

Ya me era familiar su rostro, tanto que hasta le decíamos tío, mis hermanitos y yo, el tiempo paso como siempre raudo y veloz, yo me hice de niño, adolecente y un buen día mi novia me volvió hombre y yo a ella mujer, ambos nos impresionamos ya que los dos sangramos yo nunca había hecho sexo en nadie, ni a ella le habían hecho eso, pero juntos lo vivimos y fue deliciosamente rico, un joven viviendo la máxima experiencia, si par un hombre normal es una súper máxima...

01-Sep
63012
A mis 45 años la suerte quiso que se me cumpliera una de mis tantas fantasias sexuales, con mi esposa decidimos pasar un par de semanas en unas preciosas playas colombianas como parte de nuestras vacaciones, nuestros hijos estaban aún en la universidad y no nos acompañaron en esta ocasión, sin embargo, mi esposa invitó a dos sobrinas (una hija de un hermano y la otra de una hermana) como para quedar bien con la familia.Los nombres, aunque cambiados de las sobrinas son Cindy y Mishelita; Cindy es...
18-Aug
32972
Despues de descansar un rato mi mamá y yo volvimos ala carga y se puso en cuatro patas y me puse atras de ella y clave toda mi verga adentro de su panocha peluda y vi su cara como resoplaba y se mordia sus labios y comence el mete y saca y la tome de nueva cuenta del pelo y acelere el ritmo y se volvio a correr otra vez y le dije: ahi te van mis mocos mamá y me contesto: si hijo hechalos todos adentro de...
07-Sep
38662
Cuando tenia 20 años, llego una visita inesperada a mi casa el fin de semana, era mi prima Sofía. Tenia buen tiempo que no la veía, pero se había convertido en todo un cuero la condenada para sus 17 años. Fue invitada por mis padres, ellos querían que fuéramos a divertirnos al club, ellos por cuestiones de trabajo tendrían que salir el fin de semana fuera de la ciudad, me la encargaron mucho. Era casi mediodía de aquel sábado cuando Sofía entro a mi cuarto, voy a arreglar mis cosas...
24-Feb
23078