FETICHISMO relato eroticos

Autor: lu | 28-Feb

Fetichismos

Los caminos del sexo suelen ser, en ocasiones, confusos o al menos curiosos, donde juegan posturas y elecciones personales, axiomas culturales y, en general, se acciona el vapuleado "librepensamiento", utilizado o no según individuos y circunstancias. El autoerotismo constituye una posibilidad más de las muchas que nos ofrece el ejercicio de nuestra sexualidad, en libertad y con las satisfacciones que nos sea dado lograr. No es mi intención realizar una apología del autoamor -no debí utilizar esa palabra, suena demasiado egoísta: "la paja" es un término entrañablemente cotidiano- sino simplemente contar y compartir, ya con 40 años y especialmente con aquellos que sientan afinidad con mi punto de vista al respecto, una de las tantas experiencias vividas en mis casi 28 años de actividad masturbatoria y que fue altamente gratificante.

Quienes adherimos al placer de Onán -sé que no puedo hablar por todo los masturbadores, pero seguramente no me hallo solo en este sentido- apelamos a estimulaciones externas que nos conducen gradualmente hacia el clímax anhelado: imágenes, sonidos, olores, sabores y texturas -junto a nuestra rica "imaginería" personal- son auténticos y genuinos auxiliares a la hora del goce solitario. Al respecto y como sabrán mis lectores, el disfrute a través de prendas y objetos del ser amado o idealizado se llama fetichismo -práctica no muy habitual en mí pero que no desecho en aras de una copiosa eyaculación- ligado, en mi caso personal, a cierta bisexualidad que se ha acentuado con el paso del tiempo y que me lleva a admirar una buena hembra o un magnífico macho como poderosos estimulantes eróticos. Hace algunos años me calenté endemoniadamente con un pendejo -argentinismo por adolescente, púber- que vive aún en las cercanías de mi casa, un estudiante muy joven al cual evocaba permanentemente desde el baño, a piernas abiertas y masturbándome hora tras hora, día por día. Sabía que insinuar algo era sencillamente demencial, fuera de toda posibilidad, pero también intuía que necesitaba algo, cualquier cosa -en realidad no sabía a ciencia cierta qué elemento- que me uniera a él, que fuera portadora viva de su presencia. Pensé en uno de sus slips pero no podía acceder a ellos y, por ende, a ninguna de sus cosas íntimas, hasta que una noche de un verano ya remoto su mamita tiró a la basura un par de zapatillas totalmente rotas que el nene utilizara en sus prácticas deportivas. Fue toda una alegría para mí y me excité tremendamente, hasta pensé en llevármelas a mi hogar, calzarme con ellas y matarme a pajas, mis pies donde habían estado los suyos, pero opté, ante la imposibilidad de resguardarlas en un lugar seguro, por quedarme con los cordones e inventar algún jueguito fuera de los común y secreto con ellos, morir de placer poniéndolos en contacto con las partes más íntimas de mi cuerpo: mi sexo, mis bolas, mi ano. Recuerdo que me expuse demasiado para lograr quedarme con mi ansiado tesoro, a pesar de la noche, que cubría mis furtivos pasos, actué con premura y nerviosismo cortando las guías plásticas de los cordones -muy anudados- con una tenaza de mi padre, para luego, con ellos cautelosamente guardados en el bolsillo de mi jean, enfilar al baño donde me aguardaban experiencias que modificarían, de alguna manera, mis hábitos masturbatorios.

Lo primero que hice fue desnudarme totalmente -la casa dormía y podía operar con total tranquilidad- a fin de tener mayor libertad de movimientos y sentirme, por qué no, mucho más erotizado y caliente, y son pocas las ocasiones que recuerdo en las que estuviese tan fuertemente excitado como en aquellas oportunidad. Extraje los cordones y los extendí cuan largos eran, estaban percudidos por el uso y el tiempo les había otorgado una coloración grisácea pero no me importó, acaso estas características le daban un toque aún más extraño a mi solitario ritual. Coloqué un pie sobre la tapa del inodoro y tomé, con ambas manos, uno de los cordones para pasarlo entre mis nalgas besando el ano, ceñido casi dolorosamente a él, y luego anudé las puntas en el lugar donde nace la cintura. Lo mismo hice con el restante aunque cuidando de entrelazarlos en el sector que rozaba el ano, para evitar toda posibilidad de que se soltaran y aumentando, por consiguiente, la sensibilidad del acariciamiento en ese exquisito lugar.

Cuando terminé mi trabajo me sentí extraño, dolorido por las fuertes ataduras a que me estaba sometiendo yo mismo, pero embriagado por una lujuria y excitación, reitero, como pocas veces sentí en mi vida de onanista: mi verga se erguía desafiante, soberbia, inyectada de sangre por la presión que ejercían los cordones bajo los testículos, las ingles me ardían porque los pelos se enredaban con los cordones produciendo unos tironeos dolorosos y perversamente estimulantes. Para comenzar la masturbación se me ocurrió sentarme en el inodoro -abierto, por supuesto- lo cual ocasionó que los cordones se tensaran aún más provocándome un rozamiento anal enloquecedor (luego probaría enjabonando o encremando la zona con óptimos resultados), junto a los pellizquitos entre punzantes y divertidos de los pelos del área mezclados con ellos. Creo que podrán imaginar la paja brutal que, evocación mental mediante, me provoqué aquella noche en que terminé atado y levemente torturado, pero profundamente feliz; y aunque ese chico ya no puebla mis fantasías con su adolescencia, cada tanto repito esta experiencia que aún me provoca enorme gozo. Además me demostró, personalmente, que las ataduras, el fetichismo y algún pequeño dolorcito -bien manejados- pueden ser terriblemente sexys e incentivar tremebundas calenturas.

Relatos relacionados

                                       CUIDANDO A UN DEPRAVADOMe llamo Natalia. La semana pasada cumplí 18 años.Soy bonita de cara, tengo el cabello pelirrojo bastante largo y algo ondulado.Ojos grandes verdes y algunas pecas.Mi cuerpo no es asombroso como el de algunas compañeras de colegio.Soy bastante menuda de arriba, con pechos pequeños.Mi cola es mediana, pero bien redonda y parada, que se marca bien por el tipo de ropa que me gusta usar, y buenas piernas.Soy callada y tímida. Pero principalmente demasiado inocente.Por mi cara y mi manera de ser todos coinciden que parezco una...
21-Jun
541121
Era 1997, trabajaba de copero en concepcion y de costumbre el dia viernes con el chef y administrador, paseabamos por el supermercado viendo lo que necesitabamos para el fin de semana, era marzo y las promotoras de articulos escolares bombardeaban a los clientes cada uno en su punto, una de ellas se me acerco, era rubia de un metro sesenta y cinco de estatura, ojos azules un cuerpo perfecto, un cuerpo de diosa.. despues del supermercado, fuimos a un fundo afuera de la ciudad y de vuelta de noche ya,...
27-Oct
17097
La conocí un día lunes que tuve que ir a casa de un amigo para que me entregase unos documentos que yo necesitaba, al principio no le puse gran atención más que la que se le da a cualquier jovencita de buen cuerpo, y aunque me intereso desde un principio me limite solo a mirarla, sin preguntas ni más que agregar, era evidente que sería incorrecto preguntar por ella que a primera vista era una simple niña de no más de doce años seguramente.? ¿Ves a esa niña? ?...
31-Jul
46296
Hola espero lean mis relatos y les ahraden.... Un dia estava yo por salir rumbo a mi trabajoy solo esperaba que mi esposa yegara de tranajar...yego y como es costumbre en eya cuando algo la exita estaba muy cariñosa y yo a punto de salir y me dijo.... Te digo algo si rapido que ya es tarde...bueno ya bete solo te queria decir que me beso un compañero del trabajo... Ni lo dude le dije cuentame y lo iso...me dijo estava yo en la bodega y entro tras de mi...
14-Dec
59505
[Grandes Series] Pero el ser humano tiene una capacidad de supervivencia asombrosa. Si bien es cierto que algunas personas pueden caer fácilmente en la depresión, hay otras que somos capaces de resurgir de nuestras propias cenizas. Y yo lo hice; no fue fácil, pero lo hice. Los meses siguientes a la muerte de Jorge, estuvieron dominados por las drogas y el alcohol. De las múltiples cicatrices que quedaron en mi cuerpo, la de la cara, que atravesaba prácticamente toda la mejilla izquierda hasta terminar en la comisura de los labios, digamos que fue decisiva para ir apartándome de las personas con las que hasta entonces me había relacionado; en realidad, hoy lo sé, huía de ellas. Quería huir hasta de mí misma cuando me miraba en el espejo. En esa huida, las visitas a locales más que deplorables se convirtió en rutina habitual. Entre la oscuridad que reinaba en ellos, y el “colocón generalizado” que solía predominar en el ambiente, mi presencia era más o menos ignorada, no despertando el interés de los presentes, aunque llegué a conseguir en más de una ocasión que algún “parroquiano” se ofreciera a invitarme a unas copas o a una “rayita”, intentando con vano afán, conseguir de mí, algo más que un rato de compañía.
22-Dec
14524
PUES BUENO YO SE QUE ESTE RELATO PEDE SONAR UN POCO INCREIBLE PERO FUE LO QUE PASO, SON UN CHICO DE 20 AÑOS, PERO TENIA 18 CUANDO PASO LO QUE LES CONTARE, UNA DIA REGRESE DE MI ESCUELA, (SOY MILITAR Y EN ESE ENTONCES ESTUDIABA EN EL COLEGIO DEL AIRE), MI CASA ES GRANDE Y RENTO TRES DEPTOS. PUES EN ESE DIA LLEGO A PREGUNTAR HACERCA DE UNO UNA SEÑORA NO MUY MAYOR CON UN PEQUEÑO NIÑO DE 8 AÑOS LE DI LOS INFORMES Y PARECIO QUE LE GUSTO MUCHO...
29-May
41199
Mi sobrina es una chica muy bonitaa linda digamos es una joya de oro para mi, y muy deceada! me gusta todo de ella ella es algo inesperado nunca pense que estuvieramos en una relacion asi pero a ella esperaba que le confesara yo quizas que me gustaba!! siempre buscamos nuestro mejor momento; aveces se me encula tanto que le digo que nome provoque tanto por que me duele mi berga de tenerla ahi con migo y no poderla coger!! aun que hablamos de eso muchas veces ella dice que...
04-Jun
22081
Había tomado unos días de vacaciones. Estaba aburrido y se me ocurrió la idea. Asistir a un local liberal.    Aquel día no había gente. Aunque para mi era un día vacacional, lo que hacía que hubiera poco público en el local. Aún así, me pareció acogedor y decidí tomar una copa. Las pocas personas que había se encontraban en el bar. La parte interior, donde se encontraba el jacuzzi y el resto de instalaciones eróticas estaba totalmente vacío, lo que me producía confianza. A pesar...
10-Feb
44938
Ella vino a nuestra ciudad para pasar el año nuevo y acompañarnos en la cena de fin de año, mis hijos ella y yo cenamos como solíamos hacer cuando ella vivía con nosotros, todo transcurrió en lo normal, entre platica, risas , brindis y abrazos de felicitaciones, ya pasada la media noche nos fuimos a la sala a seguir pasando la velada, nuestros hijos a un continuaban con nosotros pero uno a uno se fueron despidiendo y partieron a celebrar con sus primos y amigos, por lo cual nos...
30-Jan
41345