Yiyi y su fantasía de protagonizar un gangbag

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Soy Yiyi, me dicen así y me hace enojar, porque suena de nenita, pero ya cumplí los 23 en julio.

He intentado con varias carreras universitarias pero no se me da muy bien estudiar. Últimamente todo el día sólo tengo ganas de volver a casa y juntarme con el Ova y que me coja bien rico. O cuando el único me invita a pasear, nos damos unos gustitos…

Me di cuenta de que no me desagradaba ir a “fiestitas”, donde he hecho cada cosa que si  las puritanas del grupo religioso de mi hermana supieran que existen, se escandalizarian. Pensé…stará bueno sentirme bien puta y regalarme así? 

Una hora después, chorros de semen corrían por mi cara, mis tetas. Porque me gustará ser tan puta,  siempre buscando pija?

O más de una a la vez? Pensé sintiendo una humedad cálida explotandome la conchita. 

Venía experimentando los bukake y pensando en animarme a un gangbag a full. Pero por algún motivo no se daba. Igual seguíamos yendo con el Ova y en casa nos dábamos mal entre nosotros, sacábamos todo el morbo que veníamos juntando. 

Un día cualquiera llegamos al lugar swinger y pedimos unos tragos. 

Un hombre pelado y mayor estaba al lado mio cuando giré para ver que onda y posé mis ojos en los suyos, solo pude decir : Papá! 

El papi no dijo nada, pero sus ojos se convirtieron en decepción. 

Él sabía que si estaba ahí es porque su hija era una trola reventada que, posiblemente, ya había sido culiada por todos sus amigos. 

“Me voy, no puedo ver a mi hijita siendo una puta sucia. Dejándose tocar y coger por extraños” ,alcanzó a decir, para ser interrumpido por la jovencita. 

“Pero papi.. Esto es una aventurita que me permito. Lo que me interesaría saber es QUE HACES VOS ACÁ?”, Dije dándome cuenta de golpe de que era atacada por la persona que realmente estaba en falta. 

Vos que estabas por hacer? Con quien? 

El hombre miró a través de las mesas y señaló una en la que las manotas de dos gordos de traje y feos, acompañados por uno con pinta de técnico, que le hicieron señas.

También había un flaquito. Más tarde supe que su miembro estaba bien crecidito y nunca había podido hacer sexo anal porque a las chicas no les entraba. Ese día hubo doble y triple penetración. Una fantasía que tanto traje a la mente cuando me masturbaba desesperada mojando toda la cama…

Continuará 

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