Un gran trío
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Un día de cachondeo en casa, decidimos investigar un poco más con el sexo y tras mucho tiempo en el que yo le insistía parece que conseguí que hiciéramos un trío. Mi novia y yo somos una pareja joven de 28 años los dos. Siempre nos hemos considerado como unas personas muy abiertas al sexo entre los dos, pues ya son muchos los años que llevamos juntos y la confianza es bastante grande.
Lucía mi novia es una chica bastante guapa y como siempre se lo he dicho a ella, tiene unos pechos precisos y un culo de increíble. Llamamos a un anuncio del periódico en el que se ofrecían bastantes chicos.
Cuando llegó el chico la cara de Lucía cambió radicalmente. Estaba bastante bueno y tenía unos músculos muy marcados, sin decir el paquete que se le presumía debajo del pantalón. Mi chica dijo que tenía que sufrir un poco y que me tenía que quedar sentado en la silla un rato viendo como el prostituto se la follaba. Y así fue, como comenzaron a desnudarse poco a poco, a mí el corazón me latía a mil por horas viendo como mi novia estaba con otro hombre. De repente Lucía le sacó la polla del pantalón, tenía una polla enorme, mucho mayor que la mía.
– Mira lo grande y dura que la tiene.
Yo cada vez me ponía más nervioso mientras ella comenzó a chupársela sin parar. El chico este (no sabíamos ni el nombre) comenzó a besarla por todos lado y la puso a cuatro patas y empezó a chuparle el culo. No paraba de gemir mientras yo mirada y el sin parar ni un solo instante seguía lamiéndole el culo. De repente la cogió y se la metió entera por el culo, un chillido de placer invadió a Lucía y encima yo que nunca había podido penetrarla por detrás me estaba poniendo ciego.
– Mira como me folla todo el culo, te gusta?
Ya cansado de esperar les dije que me acercaba pero Lucía toda sudada me dijo que si quería podía hacerme realidad cualquier otra fantasía que tuviese y yo le dije que de acuerdo que haría lo que ella me pidiese con tal de poder hacérmelo con dos negras a la vez. Me dijo que vale pero que tenía que chupársela yo a él. Asombrado pero tremendamente cachondo acepté ya que nunca lo había hecho. Se saco la polla del culo de mi novia y sin apenas limpiarse comencé a chupársela. Descubrí que me encantaba, tenía la polla de otro hombre en mi boca y no paraba de chupar desesperadamente con la mirada atenta de Lucía. Seguía sin parar lamiéndole todos los huevos y llegando a lamerle todo el culo. Ya estaba totalmente empalmado y me había olvidado de que tenía a mi novia al lado. Luego el chico me dijo que si quería que me la metiera y sin yo poder contestar Lucía dijo que si.
Dicho y hecho me puse a cuatro patas y comenzó a penetrarme, al principio sentía un poco de dolor pero luego este se convirtió en un placer hasta tan punto que yo, al verme penetrado por otro y mi novia mirando no tarde en correrme como antes nunca lo había hecho. No deje que se corriera en mi culo ya que tenía la curiosidad de cómo se sentía Lucía cuando me corría en su boca y sin pensármelo dos veces comencé nuevamente a chupársela hasta que se corrió en toda mi boca.
Autor: Anónimo
