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Tuve sexo con el tío de mi novio y mi padrastro – I, II

Tuve sexo con el tío de mi novio y mi padrastro - I, II 2

I. Sexo con el tío de mi novio

Mi nombre es Adriana, muy chica tuve mi primer novio; pero el no tuvo que ver en el sexo conmigo sino su tío, la verdad yo desarrolle un cuerpo consistente y torneado que me hacia ver como una chica sexy, llamaba mucho la atención de los hombres y también de las mujeres entre las que habían lesbianas que no se aguantaban de decirme cosas, yo ya sabia de muchas cosas pero mas que todo eran advertencias y nunca había tenido una experiencia personal, hasta que conocí al tío de mi novio.

Desde el primer día, él con sus chistes me hizo reír mucho, yo se la forma como me miraba y quería llamar mi atención porque una de mujer sabe, el tenia 30 años y me agradaba su forma de tratar todo descomplicado, yo la verdad ya estaba en los días en que las chicas quieren saber cositas de los hombres y ese señor me parecía que sabia lo suyo, bueno pero todo empezó una vez que estaba en casa de mi novio y mi novio fue a ducharse dejándonos solos a su tío y a mi en la sala, yo tenia una manía en esos días que era rascarme la punta de los pezones y lo hacia inconscientemente, en esas me puse y me gustaba porque me brindaba un cosquilleo agradable, cuando mire al tío observándome y apretándose entre las piernas.

Yo no se porque continúe con lo que hacia mientras le miraba hasta que vi la punta de su pene asomarse por un borde de la pantaloneta, nunca había visto uno y sin moverme del sitio me sonroje y dentro de mi el miedo la curiosidad, la emoción y no se cuantas cosas mas se activaron produciéndome una fuerte ansiedad, el tío continuo abiertamente tocándose y sonriendo hasta que se separo el borde de la pantaloneta con una mano dejando todo su penesote a mi vista, yo cambiaba colores y de asustada estaba maravillada viéndole desnudo delante de mi.

El tío me pregunto que como me parecía a lo que tímidamente le dije que muy grande, se me acerco con el en la mano y junto a mi me pregunto si quería tocarlo, estaba tan cerca que podía olerle, me tomo una mano e hizo que lo tocara y luego que lo sobara masturbandolo, sentí como se ponía mas duro y como se empinaba y mientras me acaricio los pechos sobre el vestido, me pidió que se lo besara y aunque lo dude porque me daba cierto fastidio se lo bese varias veces, y cuando me dijo que se lo chupara se escucho salir del baño a mi novio entonces se lo guardo y corrió a sentarse donde estaba, mientras llegaba mi novio me pidió que no dijera nada.

Esa noche, casi no duermo pensando y sintiendo una cantidad de cosas en mi cuerpo. Me estuve tocando y sentía tan rico entre mis piernas que me dieron unas ganas enormes de que estuviera allí mismo el tío desnudo sobre mi cama y yo tocándolo, nunca me había pasado algo así, parecía como si me hubiera enfermado y daba lo que fuera por ver hombres desnudos y tocarlos.

Al levantarme en la mañana no veía la hora de ir a casa de mi novio y que su tío me mostrara otra vez, me bañe y me arregle pensando que me viera muy bonita, mi madre trabajaba esa semana en las tardes en un negocio de apuestas y pensé en ir por la tarde donde mi novio, pero ocurrió algo distinto, llame primero para saber si iban a estar y contestó el teléfono de la casa el tío, me puse muy nerviosa, me saludo y me pregunto si iba a ir y le dije que si que no quería estar en mi casa solo esa tarde, entonces me dijo que el podía acompañarme para que no me robaran, entonces se me ocurrió que eso podía ser y el venir, y le dije que seria bueno y lo tomo en serio y arreglamos que el venia.

Cuando mi madre se fue a trabajar mi pulso se puso a millón y mis piernas temblaban, por dentro tenia una ansiedad extrema y pese a eso estaba muy emocionada, me eche perfume y me miraba al espejo, sentía miedo mucho miedo pero unas ganas horribles de que llegara el tío y se desnudara y poderlo tocar, tocar su penesote y sus nalgas, así estaba cuando unos golpes pequeños en la puerta me alertaron de su llegada, cuando abrí la timidez me ganó de entrada, sonrojada apenas pude sonreír e invitarlo a entrar, pero el me abrazo toda apretándome hacia su cuerpo, me apretó las nalgas con las manos y me dio un beso en la mejilla que me roso los labios.

Me sentí en otro mundo y el mismo me condujo a la sala, había ido con su típica pantaloneta y su pene se veía claramente empinado y duro entre sus piernas, se sentó, me miró, y luego me pidió que me rascara los pezones, yo sonrojada y callada obedecí y el volvió a hacer lo del otro día hasta sacarse su penesote, luego vino hacia mi diciendo que habíamos quedado que yo se lo iba a chupar, lo puso sobre mi cara, le di unos besos y lo apreté un poco chupame la verga me dijo y me la metí de a poco a chupársela, sentí su sabor a orine salado pero luego con mi saliva empecé a tomarle gusto y tanta gana que me encantaba aquel pene, tanto tocarlo como chuparlo.

Que rico decía el y meneaba su cadera, sus manos me quitaron la blusita y rascaron mis pezones dándoles pequeños apretoncitos a las puntas, luego me hizo poner de pie y me enseño a besar con la lengua, yo lo abrazaba y besaba y el me apretaba las nalgas y me tocaba de vez en cuando entre las piernas y eso me hacía cosquillas, el entonces me quito el vestido y me saco la tanga, te ves espectacular me dijo y se desnudo también, hueles muy rico me volvió a decir y me recostó sobre el sofá, fue todo un show cuando me hizo el con la lengua en la vagina y luego que me hizo enloquecer con dos dedos metiéndolos, era solo el comienzo hasta que me penetro y me saco la virginidad.

Yo no sabia que aquello era tan rico, me volví loca sobre su verga y quería que me tocara toda y me lamiera toda, el tío lo sabía hacer, ahora soy su novia le dije y me dijo que no podíamos ser novios pero como las mujeres eran putas en la cama y damas en la calle yo podía ser su puta, eso me pareció raro pero le dije que si podía ser su puta estaba bien pero que no dejara de comerse, al tío eso le gusto y me enseñó muchas cosas esa tarde eso fue inolvidable.

Dos días después de eso llegó mi madre y su novio muy tarde en la noche y pasados de tragos, escucharon música y yo por curiosidad me levanté a espiarlos en la sala, vi entonces a mi joven madre que sobaba su cuerpo sobre aquel hombre mayor como con mucha gana de ser comida por el, pero bueno amigos esto lo contaré en la segunda y última parte, por ahora disculpen.

Besitos.

II. Sexo con mi padrastro

Era muy tarde en la noche cuando llegó mi madre con su supuesto novio, ella se veía muy cachonda y el ya venia empalmado, los dos subidos de tragos y yo bien calenturienta que me tenia ya el tio de mi novio, ni siquiera me importó ningún respeto ni vergüenza y opte por ver qué pasaba aquella noche entre esos dos, la verdad me llamaba la atención lo que podía pasar con ese señor y si me daría la oportunidad de contemplar lo que más le quería ver.

  • Mi madre muy melosa estrujaba su cuerpo con el de el y el la manoseaba por las piernas el trasero, y los pechos subiendo mas me imagino su temperatura, ni siquiera miraban a los lados, se besaban y tocaban inhibidos como si no existiera nadie más en la casa, yo veía ese bulto que mi madre apretaba continuamente entre las piernas de su querido y me subía el calor de abajo a arriba, era loco el deseo que me llenaba y me hacía tocarme las tetas y la vagina.

Vi a mi madre desabrocharle la correa y desabotonarle el pantalón, pronto libero esa deliciosa vara templada que anhelaba ver, y me lamente de no poder hacer nada más que mirar retorcerme y saborearme donde estaba, ese hombre de verdad tenía un pedazo muy rico y me hacia babearme imaginando que yo lo chupaba y que podía tenerlo dentro de mi rosada y caliente vagina, mi madre de verdad sabía lo que metía en su boca, si al menos las cosas fueran distintas y a mi madre le hubiese dado por decir ven hija pégate de esta cosa tan rica que mi amor tiene para las dos.

  • Por unos tres segundos cerré los ojos y cuando los abrí vi al novio de mi madre, mi padrastro, mirando hacia donde yo estaba, había descubierto mi sombra en el piso, sabía que estaba allí espiando y por un momento me asuste mucho pero lo vi con una aptitud como de agrado y tomo su penesote con la mano como enseñándomelo mientras miraba donde estaba yo y se lo frotó por un momento con ganas, uyyy me morí de ganas de agarrarlo, maldita sea porque diablos no podía moverme de allí para meterlo dentro de mi boca y lamerlo con toda mi gana?
  • El continuo en todo lo que le hacia a mi madre mirando con disimulo, aun cuando la estaba penetrando no dejaba de intentar verme bien, le di la oportunidad y me asome para que me viese directamente y me envió un beso gesticulando su boca, me estremecí toda de pies a cabeza, y reaccionando luego me baje la tanga a medio muslo y le mostré mi cuerpo por delante y luego dándome vuelta le enseñe mis nalgas, la manera de gesticular su cara me decía que me deseaba y movió su cuerpo con tanta gana que mi madre gimió como loca y también agito su cuerpo vencida por el orgasmo.
  • Yo corrí a mi cuarto y después de un buen rato me dormí pero tal vez no llevaba mucho tiempo o tal vez si, cuando unas manos grandes y calientes recorrieron mis muslos y me despertaron volviéndome a la realidad, mi padrastro me susurro que ella mi madre se había quedado en la cama dormida y que lo que tenia eran ganas de sobra para comerme a mi también, de un tirón me saco la tanga y empezó a besarme entre las piernas, pronto me hizo perder la noción de todo lo demás cuando metió su lengua en mi vagina mientras apretaba mis tetas, sentir la piel y los músculos de ese enorme cuerpo desnudo sobre mi fue todo.
  • En aquella noche estaba recibiendo mi certificado como puta, abrí mis piernas a mi padrastro sin ninguna resistencia y mas bien con toda la sumisión que puede ofrecer un cuerpo totalmente vencido, me deje llevar a ser el mejor banquete de un miembro templado deseoso por trasgredir vaginas, mi padrastro era todo un toro padrote un semental en celo constante, que rica estas mi nena me decía y jijiji yo le decía que el era mi papito malo que me hacia muy rico en el coñito y por el culito, y es que cada vez que teníamos oportunidad nos agarrábamos sin compasión.
  • Hoy en día tengo 25 años y no se si estoy enferma o que pero no puedo ver una verga porque tengo que chuparla o metérmela como sea, es tan rico sentirla en mis manos en la boca, o mi coño, o en mi culo, no me importa si son flacos gordos, musculosos, casados solteros, campesinos o ejecutivos, lo que se han de comer los gusanos que se lo coman los humanos y tan lindos que son desnudos y empalmados.
  • Umm mis bellos los amoooo
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