Mi esposa y su ex novio (el comienzo)

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Hola, en mis relatos anteriores ya les comenté que tardé 6 meses en convencer a mi esposa que me de el regalo de unos hermosos cuernos, cuando ella accedió la única condición es que ella eligiera al tipo con quién lo haría, se quería sentir cómoda con alguien conocido, eso fue lo que me dijo, obviamente accedí a su petición, el privilegiado fue Mario un ex novio de la universidad, con el nunca habían llegado al sexo asi que sería su primera vez juntos, comenzaron a escribirse y Mario no tardó en enviarle mensajes subidos te tono y doble sentido, la cosa fue muy bien.

Yo estaba al tanto de todos sus chats ella prefería escribirle en las noches cuando estábamos en casa, rápidamente en menos de una semana el ya encaminó las conversaciones al plano sexual hasta que la invitó a salir, cuando leí eso algo recorrió todo mi cuerpo, estaba pasando lo que yo anhelaba pero los celos se hacían presentes, poco a poco el morbo y la exitación fueron cubriendo a los celos y el disfrutar era todo lo que tenía en la mente.

Escogieron como punto de encuentro uno de los locales en los alrededores de la universidad, era un retobar.

Llegó el día y yo no cabía en tanto éxtasis, se vistió muy normal, nada exageradamente llamativo, aunque Estefanía no necesita vestirse o arreglarse en exceso para lograr llamar la atención, se puso un pantalón beige bastante holgado, blusa blanca sin mangas y un pequeño escote delantero.

La llevé hasta el sitio, bueno hasta una cuadra antes del sitio , si la vuelta y busqué dónde estacionar el auto, regresé rápido e ingresé a un restaurante que estaba frente al lugar donde iban a encontrar, ellos ya estaban en una de las mesas los ví muy animados hablando y riéndose, ya estaban por la tercera ronda de cervezas Mario tomó la mano de mi esposa, se acercó a su oído y le dijo algo, se separaron y ella le devolvió una sonrisa bastante pícara, (luego supe que la habia invitado a su departamento) luego de un rato pidieron la cuenta y se dispusieron a salir, Estefanía me escribió diciendo que se iban a un hotel así que cuando llegaran tambien me avisaría, ella no sabia que yo aún estaba en el área, mi vista era privilegiada podía ver todos sus movimientos hasta cuando Mario volvió a acercarse a su oído, está vez para darle un beso en su cuello (a ella le encantan los besos ahí), los ví salir tomar un taxi y desaparecieron, yo busqué mi auto y me fuí a casa.

En mi sala bebía cervezas y fumaba para apaciguar en algo la sensación de aceleración que sentía, mi esposa me envió una foto desde la habitación de un hotel y me dijo “creo que sí va a suceder” ya no había vuelta atrás iba a tener mis primeros cuernos y lo estaba disfrutando al máximo, luego de aproximadamente te 3 horas me escribió pidiéndome que vaya por ella al mismo sitio donde la dejé, de un solo salto me pare del sofá, subí al auto y llegué muy rápido al sitio, ya estaba bastante tade en la noche así que  no había mucho tráfico, esperé unos minutos hasta que la vi dirigiéndose al carro, traía la mirada fija a la ventanilla y una leve sonrisita de complicidad, no podia creer que mi esposa acababa de tener sexo con otro hombre y ya casi llegaba al auto, no sabía que decir, entró me dió un beso como saludo puse en marcha el auto y nos dirigimos a casa, solo hubo un silencio me miraba de vez en cuando con aquella sonrisa cómplice, le tome de la mano y así llegamos a casa, subimos a nuestra habitación y tan solo cerrar la puerta la puse contra la pared y la besé apasionadamente nos dimos a unos minutos lujuriosos de besos mordidas y caricias, me tiró en la cama y me hizo una mamada espectacular, casi me hace correr pero la detuve, le dije que me contara en detalles antes de seguir, se puso de pie sacó dos cigarrillos (ella no acostumbra fumar) y los encendió, se se ti en la mitad de la cama y yo en la cabecera recostado, inició su relato mientras fumaba su cigarrillo:

“cuando estábamos en el restaurant bebimos una cervezas y de ahí me pidió ir a un hotel, me dió algo de temor no por el si no por la situación y porque aún no estaba segura de tu reacción al final le dije que sí y me llevo a un hotel cercano, cuando el se fue al baño aproveché y te envié una foto para que veas que realmente iba a suceder de pronto y te podrías arrepentir solo tenía que pedirle que nos fueramos y ya, tu respuesta me dió la seguridad de continuar (gracias mi amor por darme esta espectacular sensación, disfruta el momento y olvidate de mi por un instante, solo disfruta del sexo y yo disfrutaré tambien)

Deje el celular en la mesita, Mario había pedido cervezas a la habitación, termine la mía para se tiene más a gusta, al final ya me había bebido 4 botellas, eso me dió el temple que necesitaba, Mario salió del baño y me abrazó por detrás, sus manos jugaban en mi cintura y mi vientre mientras me decía al oido que siempre había esperado este momento, que le gustaba demasiado y que olía rico como siempre, empezó a besar mi cuello (es una de mis debilidades) sus manos fueron subiendo hasta llegar a mis senos los acaricio delicadamente y ellos respondieron poniéndose completamente duros, el escote de mi blusa le permitió meter su mano y acariciar con sus dedos mis pezones, eso hizo que me estremeciera, sus brazos me apretaban hacia él y yo estaba ardiendo, me había abandonado a sentir eso que por loco o prohibido me hacía sentir deliciosamente.

Mario me dió la vuelta y ya frente a él nos besamos apasionadamente, apretaba mi cintura y podia sentir su erección, muchas veces lo había sentido así pero jamás pasó de ahí, ahora estaba a punto de suceder, debo reconocer que siempre me gustaron los brazos de Mario, me gustaba acariciar sus bíceps, en un momento habíamos perdido toda la ropa, la fricción de su cuerpo contra el mío era excitante, en un momento me arrodillé frente a él tome su verga dura y la comencé lamer, la estaba admirando por primera vez era robusta y larga entraba toda en mi boca y la estaba saboreando como una loca, el me detuvo cuando estaba por correrse, me recostó en la cama levantó mis piernas y metió su cabeza entre ellas, lamia mi concha empapada y yo emitía pequeños sonidos de placer.

Agarraba con mis puños las sábanas, agarraba su cabeza hacía mí casi no lo dejaba respirar, mi placer era grande, de pronto el se levantó me dió un beso en la boca y me dijo ” te amo negra” (siempre me decía negra de cariño) lo que me dijo casi logra echar a tierra todo porque en realidad no me sentí cómoda con eso, pero el al ver mi reacción rápidamente abrió mis piernas se puso entre ellas y comenzó a meter esa verga despacito en mi concha, rápidamente recuperé la sensación placentera y olvidé sus palabras, volví a concentrarme el lo sexual, no fue difícil porque los vigorosos movimientos de su cadera metiendo su pene en mi me llenaron otra vez.

Me puso en cuatro agarró mi pelo y me comenzó a cabalgar mi cabeza estaba hacia atrás por la sujeción de mi cabello con su mano, me daba nalgadas y me exitaba más.

Se puso de pie y me cargó en sus fuertes brazos ahí me volvió a meter su verga y me subía y bajaba, estaba delirando de tanto placer, y te aseguro que el placer no era solo el que Mario me estaba dando si no el que me causaba saber que tú sabías que estaba haciendo, el morbo crecía y crecía, Mari me llevo al filo de la tina y ahí me follaba, era una posición delirante,  nuevamente en la cama me puso al filo de esta, me tomó los tobillos abriendo completamente mis piernas.

Metió su verga fuertemente y comenzó a moverse más y más rápido, cuando estaba por correrse saco su verga y se corrió en mi vientre, abundante leche tibia en mi vientre y no era la tuya, era algo cai irreal , se tumbó junto mi abrazándome y besándome, nos quedamos así unos minutos  para luego bañarnos y disponernos a salir y eso fue lo que sucedió mi amor” mientras ella me estaba contando, su mano hacía rato habia tomado mi verga y me estaba pajeando yo estaba por explotar no aguante más y cua do estaba por correrme mi esposa se agachó se la metió en la boca y dejo que me corriera dentro de su boca, que rica sensación, era la primera vez que me permitía hacer eso, fue maravilloso,  os abrazamos y nos dormimos, a la mañana siguiente (domingo) despertamos de cucharita acurrucados yo besándole el cuello y acariciando sus tetas, así nos quedamos largo tiempo, antes de levantarnos me dijo que Mario quería salir con una pareja de amigos (novio y novia) para salir en plan de dos parejas obviamente que acepté eso y el siguiente fin e semana salieron los cuatro pero eso es otra historia.

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Alquimista
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