El sueño profundo de mi hermana rellenita pero sexy

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Mi hermana está rellenita, es sexy, al menos para mi.

Por aquel entonces. yo tenía 20 años y mi hermana 29. Era verano y mi cuñado, que aun eran novios, tuvo que suplir una baja de un compañero, pues es Vigilante de Seguridad. y cuando saliera del trabajo se iría a dormir a su casa, por lo que mi hermana me dijo si no me importaba ir con ella al piso que habían comprado para casarse y pasar allí la noche, porque al día siguiente, muy temprano, venía el técnico del gas para colocar unos tubos. Como podéis imaginar, si habéis leído mis otros relatos, no me negué. Estaba soltero y de vacaciones, y siempre aprovechando una oportunidad de estar con mi hermana a solas.

 Llegamos al piso sobre las 20:00 horas y antes de subir, cenamos y tomamos unas cervezas en el bar de la esquina y compremos una botella de ron y una coca-cola en la tienda de al lado. Subimos al piso sobre las 22:00. Ella se fue a cambiar de ropa a su habitación y yo me fui al servicio a cambiarme también. Solo de pensar en lo que podría hacerle a mi hermana. se me puso dura, y me hice una buena paja.

 Cuando salí del servicio, mi hermana estaba en el salón, sentada en el sofá con un pantalón de pijama color azul y una camiseta celeste, bastante holgada, por la que se notaba el canalillo y parte de sus deliciosos pechos. Yo solo llevaba puesto un bañador tipo bóxer. Me senté a su lado intentando disimular la erección al ver el escote de mi hermana.

Al levantarse para servir el ron, Se agachó para el hielo y pude ver sus hermosas tetas, con dos grandes aureolas sonrosadas, coronadas por dos deliciosos pezones. Mi polla seguía aun más dura. Pusimos la TV para ver que había y lo dejamos en una serie que nos gustaba a los dos. Era pasada las 12 de la noche, después de unos cuantos cubatas, decidimos irnos a la cama. Yo me quedé en el salón, pues quise ver terminar el episodio, mi hermana se fue a su habitación.

Esperé un tiempo prudencial, pues sabía que mi hermana estaba bebida y se dormiría pronto, y como tiene un sueño profundo, añadiéndole la borrachera, pues decidí atacar.

Para disimular, entré en el servicio que está frente a su habitación. Desde la puerta observé a mi hermana, tumbada en la cama boca abajo, profundamente dormida. Entré para apagar la lámpara de la mesita de noche y al oirla roncar me decidí a tocarle el culo, metiendo mi mano por el elástico del pantalón. Que delicia sentir sus carnes en mis manos. Como noté que no reaccionaba muy suavemente comencé a bajarle el pantalón hasta la mitad de los muslos y dejar su culo a la vista, pues no llebaba ropa interior. Poco a poco continué acariciando y magreando su culo, besarlo, incluso hacerle un beso negro, mientras pasaba mi mano entre las piernas para buscar su coño y le metía un dedo. Lo saqué y después de olerlo, me lo llevé a la boca para chuparlo.

Fuí al servicio para coger un poco de papel higiénico, preparándome para lo que pudiera hacerle a mi hermana mientras seguía dormida. Cuando llegué a la habitación, mi hermana había cambiado de postura. Estaba en posición fetal, con su culo desnudo y a mi disposición. Me acerqué lentamente y la sentí roncar. No lo dudé y me tumbé detrás de ella, le acaricié el culo un buen rato y bajándome el bañador acerqué mi polla y comencé a rozarla como si me hiciera una cubana entre sus nalgas. Mi polla estaba durísima, le pasé el brazo por encima para tocarle las tetas por debajo de la camiseta.

Ummmm. que sensación sentir como se le ponían duros los pezones con las caricias de mis dedos. Suavemente intenté tirar de ella para ponerla boca arriba, consiguiéndolo con poco esfuerzo.

Esperé un ratito y al notar que seguía roncando me decidí a subirle la camiseta, dejando sus tetas a la vista. Ahí estaba mi hermana, boca arriba con su coño y sus tetas totalmente a mi disposición. Me incliné poco a poco y comencé a besarle las tetas, chupando los pezones y mamando de ellos. Se le pusieron duros al momento, mientras bajaba mi mano y le acariciaba el coño, separando los labios y metiéndole un dedo.

No aguanté más, me incorporé y separándole las piernas, me coloqué encima y colocando mi polla en la entrada de su coño, empecé a empujar hasta meterla poco más de la mitad. Me quedé quieto unos segundos, para ver su reacción y comencé el mete y saca gozando del coño de mi hermana.

Cuando sentí que me iba a correr, se la saqué y solté un gran chorro de lefa en su vientre y monte de venus, llenándole los pelillos del coño. La limpié con un poco de papel higiénico que cogí previamente del servicio, le di unas buenas mamadas en las tetas y comencé a vestirla, pero antes de que pudiera subirle el pantalón, mi hermana cambió de postura, colocándose boca abajo.

Crei que me había descubierto pues me pareció que abría los ojos. Por suerte no fue así. Al verla así, boca abajo, con su perfecto culo desnudo a la vista, no me pude resistir y colocándome encima comencé a hacerme una cubana con sus nalgas, luego las separé y coloqué la punta de mi polla en el ojete empujando e introduciendo la puntita en su culo. Ummmm, que agradable sensación sentir el calorcito de su apretado culo en mi polla.

Poco a poco empujé un poco más y le metí casi la mitad. Después de unos segundos sin moverme y comencé con el mete y saca, hasta que solté toda mi lefa en el interior su culo. Me quedé quieto, hasta que mi polla salió sola debido a la flaccidez. La limpié con el papel higiénico, la vestí, como pude y me fui a dormir.

Al día siguiente, me despertó mi hermana sobre las 9:00, para que estuviera listo cuando llegara el técnico. Al abrir los ojos pude ver sus tetas por el escote de la camiseta, las cuales había disfrutado esa misma noche. Mi polla se puso de nuevo como una estaca. Me levanté y fui al servicio a cambiarme y hacerme una paja recordando como me había follado a mi hermana.

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Sevilla1972
Sevilla1972
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