Conseguí novio en mi trabajo

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Tras 10 años de trabajar en una empresa local, fui convocado por el jefe de recursos humanos, que se llama Roberto, para informarme que la situación financiera estaba bastante difícil y que habría recorte de personal, pero que él deseaba ayudarme para que no me echaran, sobre todo porque sabía que era una persona proactiva.

Le di las gracias por el concepto en el que me tenía y que si me quedaba en el trabajo no lo iba a defraudar, además, me sería beneficioso porque tengo dos hijas y esposa. Durante el tiempo que estuvo hablando conmigo no se sentó, en el pantalón se le notaba un bulto enorme que varias veces rozó en mi brazo. Sentí una descarga eléctrica por toda la espalda en cada acercamiento.

Me dijo: independientemente que te quedes o no, me gustas mucho, quiero que tengamos algo, siento que tampoco te soy indiferente, quise hablar de una vez contigo para manifestarte mis sentimientos. Le dije que estaba sorprendido por sus comentarios, que aunque me gustan las mujeres y soy casado, sentía atracción por él, pero siempre lo había visto como inalcanzable. Pues mírame bien, estoy dispuesto a ser tuyo y que tu lo seas para mi y acto seguido nos dimos un rico beso, además tocó mi pene que estaba a punto de romper mi ropa.

Intercambiamos los números de teléfono y acordamos vernos al término de la jornada laboral.

Nos fuimos en su coche porque el suyo lo andaba su esposa que había viajado a visitar a sus padres. Llegamos a su casa, una vez que cerramos la puerta, comenzamos a besarnos y a desnudarnos, nos tiramos en el sofá e hicimos un delicioso 69, se vino en esa posición, me tragué hasta la última gota de su leche.

Nos seguimos besando todo el cuerpo como dos colegialas, lo puse de perrito, le empecé a meter mi rabo centímetro a centímetro y comencé a darle con un mete y saca, mi supervisor movía la cadera bien rico y terminé eyaculando dentro de su culito. Nos quedamos acostados, me sirvió una cerveza, seguimos besándonos y tocando nuestros miembros que ya estaban erectos nuevamente. De solo pensarlo me pongo erecto. Ya muy noche me fui de su casa, iba satisfecho sexualmente, llevaba en mi boca su sabor a macho y mi culito lleno de su semen.

Nuestra relación ha continuado, ya tenemos 12 meses de estar juntos, disfrutamos de nuestro amor, me sigue dando unas cogidas bien ricas y Roberto dice que también está contento con las enculadas y mamadas de verga que le doy. Gracias a mi amorcito no me despidieron. Los dos somos activos en la intimidad, eso hace que la relación sea más placentera.

Espero que sigamos por mucho tiempo, aunque la esposa de Roberto ha empezado a sospechar que tiene una amante porque ya casi no la coge, si supiera que soy yo quien la ha dejado sin su ración de sexo y de leche.

Ya le pedí a mi amorcito que no desatienda a su esposa porque o se la empezará a coger otro o lo dejará y la idea siempre ha sido que nosotros disfrutemos sin sacrificar nuestro matrimonio, también ha rondado por nuestra calenturienta cabeza que las invitemos a unirse a la fiesta sexual con nosotros.

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