
Culeado por el dueño del café bar, Bío, II
Al día siguiente de haber sido follado por bío, el dueño del café bar que así se llamaba, volví para que me volviera a dar por el culo. Fui como me había pedido, sin slip puesto, de paso a ver…

Al día siguiente de haber sido follado por bío, el dueño del café bar que así se llamaba, volví para que me volviera a dar por el culo. Fui como me había pedido, sin slip puesto, de paso a ver…

Me gusta el culito que tienes, cabrón. Me encanta como lo mueves cuando juegas en la máquina recreativa, me calentaste bien pedazo de cabroncete. Quiero meterte la polla en él y verte menearlo mientras te doy por el culo y…
Esta historia comenzó cuando cumplí los veinte años. Viví en casa con papá, y mi hermano Rober, tres años mayor que yo. Mi madre había muerto hacía muchos años. Unos días antes de mi cumpleaños, me preguntaron qué regalo deseaba.…
Recibí la llamada de mi hermana Charo pidiéndome el favor de hospedar a su hijo Eduardo durante el año que mi sobrino debía estar en Córdoba aprovechando la beca que le habían otorgado para realizar un master. Por supuesto, me…
Su nombre era Yolanda, una hermosa joven de 18 años, estudiante, con una cintura que causaba delirios, unos muslos perfectos, macizos, pero suaves; Unos senos de tamaño ideal, no pequeños, no son grandes, duritos, lo mejor era su culito, un…
Abrí los ojos, ¿Donde estaba? ¿Que hacía allí?, no conseguía recordar como había llegado hasta allí, estaba en una habitación oscura, había muy poca luz y el suelo se movía, parecía como si estuviera viajando en un barco, si, era…
Me gustaba aquella playa por lo tranquila y solitaria que normalmente estaba, por lo menos los días laborables, aquel día había ido sola, llegué ya tarde, serían las cuatro de la tarde más o menos, extendí mi toalla y dejando…
Pasábamos las vacaciones en Tenerife, disfrutando, como siempre, del descanso, sin que nos sobresaltara nada, sin preocupaciones y alejados de nuestros problemas rutinarios y urbanos. Mi mujer, Alba y yo íbamos a diario a la playa, o bien hacíamos excursiones,…
Realidad, ficción, virtualidad, presencia… Incluso se podría hablar de fetichismo a la vieja usanza. En cualquier caso, invito al lector a presenciar este siguiente relato desde la virtualidad del hogar. Con todo mi corazón, para mi «amiga» Isabel, donde quiera…
Aquella Semana Santa decidimos todas las amigas irnos a la playa. Alquilamos un pequeño apartamento en Salou y nos fuimos dispuestas a dar guerra. Ibamos cuatro amigas: Natalia, Gema, Alicia y yo, todas con ganas de marcha e ilusionadas por…