Rubén & Ernesto
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Ernesto es un estudiante de 17 años, interno en el instituto, le encantaba ir al gym cuidaba mucho de su cuerpo y era preocupado por su aspecto, su cara linda de labios expresivos completaban su atractivo masculino con cierto toque de feminidad. Siempre andaba detrás de alguna chica y a pesar de tener fama de Casanova siempre encontraba alguna que caía en sus redes. Pero todo cambio el día que llego Rubén?
Rubén estudiaba en una academia de boxeo hasta que una lesión le impidió seguir siendo boxeador. Tenía 19 y un cuerpo descomunal aún más robusto que el de Ernesto, pelo muy corto y una mandíbula ancha que le daba expresión feroz pero atractiva. Unas piernas bien definidas hacían juego con los muslos grueso y fuertes, espalda ancha y un pecho amplio con músculos duros. Además tenía un secreto: le gustaban los chicos.
En el mismo momento que conoció a Ernesto e intercambiaron miradas Rubén sabía que tenía que ser suyo a toda costa. Solo bastó que se encontraran en el gym. Mientras que Rubén hacia pesas sin camisa, Ernesto no podía quitarle la vista de encima. Ver aquellos brazos y pectorales inmensos, sudados y contraídos por el ejercicio y un abdomen completamente definido despertaban un sentimiento nuevo en él. Rubén no estaba ajeno a esto aunque se hacía el que no se daba cuenta y le complacía pensar lo que haría una vez que lo tuviera para él.
Ya era tarde y todos se habían ido, Ernesto se acercó y le preguntó por algunos consejos para mejorar su técnica. Rubén le preguntó si podía hacer planchas con otro arriba, Ernesto orgulloso dijo que sí, que se lo podía demostrar hora mismo si quería. Rubén aceptó y se pusieron en posición, Ernesto se imaginaba que Rubén se sentaría encima de él pero no fue exactamente así, sino que se le acostó encima, pecho contra espalda. Ernesto hacía un pequeño esfuerzo para levantarlo y Rubén se deleitaba sintiendo aquel par de nalgas deliciosas moviéndose debajo de su verga, no pudo evitar una erección que Ernesto sintió poco a poco volviéndose más y más grande y dura. Cuando no pudo más se dejó caer pero Rubén no se quitó de encima.Qué haces, preguntó un poco inquieto. ?Tranquilo, déjate llevar? le respondió mientras lo agarraba por los brazos y le besaba el cuello. Ernesto se erizó completo, sentía a Rubén frotándose contra su cuerpo, sus pectorales contra su espalda y aquel bulto sobre sus nalgas le provocaron una erección instantánea. Ernesto se dejó llevar, le gustaba aquello pero no podía dejar de sentirse incómodo por ser casi violado allí, en el piso del gym, le provocaba un morbo increíble. Rubén le bajo el short y dejó al descubierto un par de nalgas casi lampiñas, blancas y redondas que besó y mordió. Luego lo cogió por la cintura, lo levantó un poco y le separó las piernas mientras le acariciaba los muslos y la verga. Le puso la punta en el hueco y comenzó a dar rodeos sobre él haciendo cada vez más presión y lubricándolo con el fluido que le salía continuamente, Rubén estaba ansioso por penetrarlo pero sabía que con calma era mejor, así no le dolería? tanto. Ernesto se volteó y vio por primera vez aquel enorme pene que estaba por sentir en toda su extensión. De pronto sintió como Rubén empezaba a meterla, primero la cabeza luego el resto lentamente, dolió bastante pero menos de lo que imaginaba. Rubén se sentía en la gloria atravesando aquel culo, se movía ferozmente adelante y atrás imprimiendo cada vez mas fuerzas en sus movimientos. Quería verle a la cara cuando se viniera. Se la sacó, se acostó en el piso y se lo sentó encima, acomodó su verga justo en la entrada y sus manos en los muslos. Ernesto apoyó sus manos en el pecho del otro y sintió las tetillas duras en sus manos. Sin pensarlo más se empujó contra él para volver a sentirla dentro, lo miró a los ojos y comenzó a moverse arriba y abajo a un ritmo constante que poco a poco fue aumentando hasta que sintió como se llenaba con el semen de Rubén y el explotaba en un eyaculación sobre aquel abdomen duro. Ambos se quedaron inmóviles por unos instantes respirando furiosamente. Se inclinó un poco más sobre él y se dieron un beso profundo. Luego tomaron un baño en las duchas mientras hacían el amor otra vez.
Autor: Alex00
