En la discoteca, la primera vez

By Lahechicera el 08/01/17 | 15421 visitas | Descripcion: A medida que pasaba el tiempo la anime a que le escribiéramos a uno de los anuncios que aparecían ahí,...

En la discoteca, la primera vez.

Hola amigos de Internet, les voy a relatar nuestra historia que sucede en la ciudad de Bogotá.

No voy a decir los nombres verdaderos por obvias razones, en vista que creo que estos relatos los lee mucha gente. Desde hace más o menos año y medio tengo acceso fácil a Internet y el leer muchas historias me he animado a escribir la mía, claro que todas las historias que he leído se nota que no son verídicas, son pura fantasía, pero de todas maneras muy interesantes. Bueno, esta es mi historia: Desde hace mucho tiempo he fantaseado con tener relaciones en trío o con otra pareja. Por este motivo compraba las revistas de sexo y contactos de ?PRIVADO? y ?SUECA?, leía las historias y animaba a mi pareja que llamare HELENA, a que las leyera, y le insinuaba que fantaseara siendo la protagonista de una de estas historias, como las revistas traen gran cantidad de fotos de tríos o parejas, donde se ven tipos con penes espectaculares, le decía que mirara lo rico que podíamos pasarla haciendo lo mismo. A medida que pasaba el tiempo la anime a que le escribiéramos a uno de los anuncios que aparecían ahí, para contactar a un hombre y así poder realizar un trío, siempre buscábamos a los que describían su pene con mas de 17 centímetros. Mandamos muchas cartas pero parecía que los avisos que aparecían en estas revistas eran solamente por molestar, pues nadie respondía nuestra correspondencia. Ya nos estabamos desanimando, cuando por fin nos llega una cart! a de un muchacho que llamare Henry, este había descrito que tenia una verga de 19 cm aunque era de una estatura de 1.68. Nosotros también estamos por la misma estatura.

Contactamos al joven telefónicamente para ponernos una cita en un sector de vida nocturna (Chapinero), mas o menos a las 7 de la noche. Llegamos muy puntuales a la cita y el joven ya nos estaba esperando, él se sorprendió mucho cuando vio que llegue con Helena, pues según me dijo después, el se imaginaba que iba a ir solo para charlar solamente y ponernos de acuerdo en algo. Nos presentamos mutuamente y decidimos ir a una discoteca del sector para poder charlar mas cómodamente. Este día Helena se había colocado una falda corta rotonda cruzada que solamente se amarra en la cintura con unas tiras de tela, y medias con liguero, una blusa semitransparente y un chaquetón impermeable por el motivo del frío nocturno. Llegamos a la discoteca y nos hicimos ubicar en un reservado. El mesero nos llevo hasta allí, pedimos media botella de ron tres esquina, una vez solos empezamos a dialogar inicialmente sobre nuestras vidas, sobre lo que hacíamos, etc. Luego dirigimos la charla sobre cos! as del sexo. Preguntamos a Henry si ya había tenido encuentros con otras parejas a lo cual nos respondió que solamente una vez. Este joven nos resulto poco hablador por lo cual era complicado sostener una buena conversación, nosotros le comentamos sobre nuestras fantasías y como lo habíamos ubicado por medio de la revista.

Empece a decirle a Helena que se quitara el chaquetón para que estuviera más cómoda pero ella estaba un poco nerviosa, y decía que así estaba bien. Después de un rato se quito la chaqueta, yo le acariciaba la rodilla subiendo mi mano poco a poco para que tomara confianza e ir mostrándole a Henry las piernas de mi mujer. Ella decía que no molestara, que además había mucha luz. Apague la bombilla, en esto ella se para facilitando mis caricias con la mano, así empece acariciarle las piernas llegando hasta su ropa interior, y Henry sin pedir permiso hizo lo mismo, le corríamos el interior hacia un lado para tocar su bello púbico, poco a poco nos fuimos tomando confianza y Helena empezó hacer ciertos gemidos de placer. En estas prendí la luz para poder observar lo que estabamos haciendo, ya Helena no se rehuso a que tuviéramos la luz encendida, se sentó en su silla y los dos la seguimos acariciando, hice que levantara la pierna izquierda y se la ofreciera a Henry para que este la a! cariciara con mas facilidad. Henry le tomo el pie y empezó a acariciarlo subiendo lentamente hasta la rodilla, luego subía hasta su interior deteniéndose en su monte de venus, luego puso el pie de mi esposa sobre su pene por encima del pantalón, ella me dice al oído que siente que tiene el pene bien parado y le da un poco de nervios porque es la primera vez que siente un pene que no sea el mío. Yo mientras tanto estoy con su otra pierna, separándolas para facilitarle la acción a Henry. El me dice que le haga el calzón hacia un lado para ver su chochita. Al hacer esto Henry empieza a frotarle el clítoris y yo le introduzco un dedo en la vagina haciendo que ella se contornee de placer, después le digo a Henry que también le puede meter el dedo a lo cual el hace caso inmediatamente, ella se abre de piernas todo lo que puede y los dos le metemos el dedo al mismo tiempo y así hacemos que Helena tenga un orgasmo increíble. Henry se saco el pene y efectivamente tenia sus 19 cm, s! e notaba que lo tenia bien lubricado, el cogió la mano de Helena y la deposito sobre el glande, pero ella lo rechazo por los nervios que esto le produjo. Ya cerca de las nueve, Henry nos dice que se tiene que ir porque tiene que ir a trabajar, (hace turno nocturno), nosotros nos desilusionamos un poco pues pensábamos pasar una noche de mas fantasías. Acordamos con Henry que consiga un lugar para poder ir los tres en otra ocasión y poder tener más libertad. Helena se paro dándole la espalda a Henry, para darme un delicioso beso con lengua incluido y Henry aprovecho para pegarle la ultima acariciada de nalgas levantando la falda e introduciéndole el dedo en la chochita. Nos pasamos a un reservado de parejas y pedimos otra media botella de ron, mientras nos traían el servicio, Helena fue al baño, cuando regreso fuimos a bailar un rato luego regresamos al reservado y empezamos a acariciarnos y o sorpresa, Helena se había quitado el interior, empece a acariciar su chochita y su clítoris hasta que llego en un maravilloso orgasmo, luego ella se prendió de mi pene con su boca pegándome una mamada de lo más increíble. Como a las doce de la noche decidimos salir de allí y nos dirigimos a una ?residencia? del sector, está tenia espejos en todas las paredes y en el techo, dando una vista espectacular. Nos fuimos desvistiendo poco a poco, acariciando nuestros cuerpos mutuamente. Ya desnudos nos trenzamos en un magnifico 69 hasta que ella tuvo un orgasmo sensacional. Luego empezamos a realizar todas las poses que conocíamos, hasta que llegamos varias veces, unas llegue en su vientre y otras dentro de ella, fue una noche sensacional de amor y sexo.

A Henry lo llame un par de veces ya que el había quedado en buscar un lugar para poder ir los tres a tener nuestras fantasías pero no pudo conseguir el sitio apropiado. No volvimos a insistir. Espero que hayan disfrutado de este relato que es pura realidad.

Tony

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