Aventura con mi perro

¦ By yazmin005 el 28/02/12
Hola, me llamo Yazmín y mi relato es de como me inicie en la zoofilia a la edad de 18 años con mi perro negro. Todo comenzó cuando por caliente que soy un día descubrí unas paginas de zoofilia en ellas se mostraban fotos y videos y me dio curiosidad de saber como era esto ya que me gustan las aventuras y así fue que dentro de mi se despertó la perra que llevaba dentro.

Después de estar viendo fotos y videos me calenté tanto que en ese mismo instante quise probar aquello que se veía tan delicioso.

El nombre de mi perro es negro es un perro pastor alemán ya con la calentura encima quise probar suerte y llame a mi perro este vino deprisa sin saber mis intenciones pero al llegar encontró a su ama desnuda y en celo por así decirlo, el perro entro como si no pasara nada y ya adentro empezó a oler algo era mis fluidos vaginales de inmediato se me arrimo y me empezó a oler y luego a lamber era exquisito sus lamidas eran algo único nunca había tenido algo igual pero lo que yo quería era su miembro dentro de mi así que mientras el me lamía yo busque su miembro al momento de sacarlo me dio tanta alegría de ver lo que pronto estaría dentro de mi.

Era un miembro de unos 20 cm. de largo y unos 4 cm. de grueso aunque ese no era su verdadero tamaño pero eso yo todavía lo desconocía sin mas ni menos empecé a hacerle una mamada y el negro que empieza a ser sus movimientos supe que este era el momento indicado para ponerme en cuatro patas y así lo hice. El negro casi no me dejaba mover pero en cuanto estuve en esta posición que se me sube el muy perro pero no podía penetrarme tratando de hacerle mas fácil su tarea me empecé a mover y un movimiento que me atina sentí belicoso, era muy rápido en sus movimientos tanto que tuve mi primer orgasmo fue grandioso le decía:

- Sigue papi, sigue coge a tu perra - porque eso era en ese momento.

Después de unos 10 minutos empecé a sentir un gran dolor era su bulbo que me estaba entrando sin embargo yo aguante como toda una perra solo unas lágrimas de dolor salieron de mis ojos mientras que de mi boca salían las palabras:

- Así… mas… mas duro mi negro parte en dos a tu perra.

Luego de que entro su bola empecé de nuevo con el placer que era mayor que antes, después de unos 5 minutos sentí como empezó a moverse mas rápido y termino dentro de mi fue grandioso se sentía una gran cantidad de semen. Luego paso una de sus patas traseras por encima de mi y terminamos pegados como unos perros, mientras esto pasaba yo me masajeaba mi vagina para poder disfrutar mas el momento que fue bastante, pasaron unos 15 minutos cuando negro me empezó a jalar era bastante doloroso y de repente su miembro este estaba mas grande que antes y estilaba un sabroso semen de el, el cual de inmediato empecé a limpiar después de esto me di una ducha y me fui a dormir esta fue mi primera aventura con mi perro pero no la ultima.

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Porno Tags: Zoofilia

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[Intercambios] Mi nombre es Alberto, tengo 38 años y mi esposa se llama Mirna y tiene 32. La historia que les voy a contar ocurrió en una fiesta familiar. La fiesta empezó temprano, así que la mayoría de los invitados se empezaron a retirar alrededor de las 4 de la tarde. Para eso de las nueve de la noche, ya solo quedábamos nosotros y una pareja amiga, Guadalupe y Raúl, ambos afines con nosotros. Siguió la conversación por diversos caminos hasta que ésta empezó a tomar el camino del sexo. Empezamos a hacer comentarios cada vez mas abiertos sobre nuestros gustos y opiniones sobre diversos temas y así la conversación empezó a caldearse. Me di cuenta que mi esposa se estaba calentando, ya que se le empezaron a notar los pezones en la blusa. Hacia algún tiempo habíamos fantaseado con realizar un intercambio con alguna pareja amiga, pero no nos animábamos al tratar de hacerlo realidad. Aprovechando una ida a la cocina a servir mas botanas, yo le pregunte que le estaba pareciendo la conversación, a lo que ella me contestó que no había podido evitar el calentarse. Yo me había dado cuenta que nosotros tampoco le éramos indiferentes a nuestros amigos, así que decidí proponerle a Mirna si le gustaría tener nuestro primer intercambio con ellos. Ella me contestó fascinada que si, pero que como le haríamos. Yo le dije “tu déjame y sígueme la corriente, pero sobre todo, confía en mí”. Ella aceptó y regresamos a seguir nuestra conversación como si nada. Fui empezando a orientar la conversación hacia el tema del intercambio y la opinión que teníamos de ello: